domingo, 19 de septiembre de 2010

Capitulo 7:

Se hizo la hora del aeropuerto asi que cojimos las maletas y todo y lo metimos en el coche y nos enaminamos al aeropuerto. Teniamos muchas ganas por llegar lo antes posible. El camino se nos hizo corto ya que Amanda y yo nos tiramos todo el trayecto hablando de Londres, McFly, de como seria al sitio en donde nos alojariamos y en lo que hariamos nada mas llegar.
Llegamos al aeropuerto, eran las ocho y cuarto. Solo nos quedaban quince minutos para estar mas cerca de Londres. Al rato nos avisó el azafato de que ya podiamos subir. No lo podiamos creer, ¿nosotras en londres? Susana y mi madre ni se imutaban, para ellas solo era un viaje. Ellas ya habian echo esto muchas veces, pero para nosotras era "El Viaje". Uno de los viajes mas esperados de nuestra vida. Qizá tuviesemos la oportunidad de ir a uno de los conciertos de McFly.
Nos tiramos media parte del viaje hablando.
-¿Donde meteremos a Casper y Slvermist?-Me preguntó Amanda.
-Pues no lo se. No sé si el lugar a donde vamos permiten mascotas o no.- Esperemos que si.
-Aver Alma, si no permitiesen animales, ¿crees que nos lo ubiesen dejado traer?-
-Tienes razón, estoy en memoria tonta.- Nosotras teniamos nombres para nuestro estado de animo, cuando no nos acordabamos de algo o cuando haciamos preguntas tontas.
Pasado un rato, el cansancio pudo con nosotras. No estaba realmente dormida, y cuando me refiero a realmente significa en un sueño grande. Noté que Amanda se despertó y cogió su iPod y lo puso a todo volumen. Pude reconocer la primera canción: Room On The 3rd Floor. Noté que sus ojos se posaban en mi y me hice mas aun la dormida. Se giró y habló con mi madre:
-Silvia, tu hija esta domida como un tronco, seguro que está soñando con Tom jaja. Mamá pasame el agua anda.-
Al rato Amanda se quedó dormida con el iPod puesto y nuestras madres nos tuvieron que avisar de que ya estabamos apunto de aterrizar.
Bajamos del avion recojimos nuestras maletas y todo y nos dispusimos a cojer un taxi que nos llevaria a nuestro nuevo hogar....al menos por un tiempo. Al salir nos fijamos de que estaba empezando a llover. Nos tendriamos que acostumbrar a ello, al menos nuestras madres porque a mi y a Amanda nos encantaba la lluvia. Cogimos el taxi que nos llevó a una urbanización cerrada de chalets. Era lujos, espaciosa y cada chalet tiene piscina propia. Llegamos a un chalet bastante grande, por no decir enorme. Mas grande que en el que vivia en España. Cada chalet tiene la puerta de diferente color. Mi padre me dijo cuando era pequeña que tenian diferente color para que cuando los maridos borrachos venian del bar no se equivocasen de casa, yo no le hacia caso porque nunca habia visto nada igual, pero ahora que lo veo, puedo empezar a creermelo.
Susana sacó un llavero con tres llaves colgando. Seleccionó la del medio y abrió la puerta blanca. Dentro olía a cerrado y a la vez nuevo. Nos quedamos las dos alucinando por el tamaño que tenía la entrada principal.
-Esto parece el palacio Real de Madrid.- Amanda siempre lo exagera todo asique si os dice eso vosotros pensad en algo un poco mas pequeño.
-Que exagerada.... yo diria mas bien como una casa de ensueño. Una mansión.- Entramos con las maletas y las dejamos en la entrada. En frente nuestra habia una escalinata que subía al segundo piso. A la derecha, con un pasillo bastante ancho, se encontraba el arco que daba a la cocina y a la izquierda un gran salón donde ya estaban los sillones, sofás y demás muebles.
Ahora si que podía decir que aqui empieza el gran sueño que nos cambiaria la vida por completo a Amanda y a mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario