miércoles, 22 de diciembre de 2010

3 Days 'till Christmaas!!!!!

Hola, 3 dias para las navidades! Despúes de las navidades se subiran mas capitulos!! Dentro de poco se abrirá otro blog con los capitulos en ingles! (LL) FELIZ NAVIDAD A TODOS! Y FELIZ AÑO NUEVO!
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Hi, 3 days for Christmas! After Christmas it will rise more chapters! Will soon open another blog to the chapters in English! (LL) MERRY CHRISTMAS TO ALL! AND HAPPY NEW YEAR!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Lo siento-Sorry

Lo siento mucho pero voy a cerrar el blog.
¿Por que? Porque bueno, esta tarde estuve pensando de que  a McFly no les gustaría que hiciese historias así tan "eso" así que por ese motivo lo cierro. En 24H lo cerraré, ahora lo dejo abierto para que podáis ver esta entrada.
De verdad, me a encantado escribirlo.
Gracias a todos los que lo hayan leido.
Os quiero a todos (L)
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Sorry, I'm closing the blog.Why? Because well, this afternoon I was thinking that McFly would not want him to do such stories as "it" so that is why I close it. In 24H will close it, now I leave it open so you can see this entry.Honestly, I loved to write.Thanks to all who have read.I love you all (L)

domingo, 5 de diciembre de 2010

Capitulo 42:

-CREO QE VOY A POTAR!- Rachel solto la copa que tenia en la mano, creo que era negrita, si pues vaya mezcla llevaba entonces porque ya la había visto con lago rosa y algo azul, no se lo que seria por que como yo no bebo no entiendo mucho de estas cosas… se levanto del sofá corriendo con las manos en la boca pero se callo al suelo, entonces Danny también se tiro a su lado.
-En la alfombra no- dijo Harry.
-Danny llévame al baño- dijo Rachel con voz como de llorar y cara de suplica, estaba realmente mal.
-Te llevaría a otro lado-.
-Pero yo quiero ir al baño- pero si parece que va a llorar, Rachel se giro y se puso sobre el pecho de Danny.
-No me apetece- dijo Danny, madre mía la que están liando y yo no la puedo ayudar, estoy arriba con Tom, pobrecilla lo esta pasando realmente mal.
-Quiero vomitar- empezó a llorar.
-Vamos pero no me metas mano- no si aun borracho esta igual que cuando no lo esta.
-Llévame al baño- Rachel paso sus dedos por los labios de Danny y este se lo metió en la boca, madre que están haciendo dedos pero a la inversa, Rachel los soca de la boca de Danny y se puso de rodillas malamente.
-Levántame-.
-Quiero vomitar, el baño quiero el baño- Rachel no paraba de llorar, se levantaron los dos del suelo pero casi se vuelven a caer, se fueron por el pasillo dando tumbos.
-¡No me toques el culo!- le chillo Rachel y le fue a dar un guantazo pero no atino.
-Te lo… toco… si quiero…- dijo Danny, le había entrado hipo.
-Que poto- llegaron al baño y Rachel se tiro al suelo con las manos en la taza, la entraban mazo de arcadas, pero al final se tiro al lado de la taza y se quedo sentada apoyada en la pared.
-¿Estas bien?- le dijo Danny que la puso de pie.
-No, no estoy bien quiero irme a casa- hay pobre chica.
-Te llevo- se notaba que Danny estaba algo mas cuerdo que Rachel.
-No, no quiero ir a casa-.
-No veo- dijo Danny, hombre con todo lo que llevabas encima…
-Ha- Rachel se tiro encima de Danny y se quedo sobre el con uno de sus brazos por encima del cuello de Danny y el otro en su pecho, Danny giro sobre Rachel y se quedaron los dos tumbados en el suelo, Danny sobre ella.
-Te quiero- la dijo Danny.
-Te amo- le contesto Rachel, madre, madre que se nos acaba de declarar la chica hay que fuerte que por fin se han dicho te quiero, estos acaban juntos. Se miraron a los ojos, poco a poco sus labios se fueron acercando y se besaron, era un beso con pasión un beso esperado demasiado tiempo, se notaba que se amaban vamos es que ni los que me daba Tom eran tan… mágicos, despegaron los labios, Danny empezó a besarle el cuello a Rachel mientras la quitaba la camiseta, las manos de Danny recorrían la cintura de Reich, giraron y Rachel se puso de rodillas sobre Danny y le fue desabrochando los botones de la camisa, y esto me da repe… le lamió el pecho y volvieron a juntar los labios. Los dos se pusieron lentamente de pie pero que no se despegaban.
-Necesito tu agujerito…- Danny agarro a Rachel del brazo y la puso contra la pared pero con una fuerza que tembló la pared y se noto arriba donde estábamos yo y Tom durmiendo bueno durmiendo yo el me miraba.
-Es todo tuyo… - Rachel se agacho y le desabrocho la bragueta a Danny y desde sus cositas subió nuevamente hasta sus labios dándole besitos y lametones, madre mía yo nunca he hecho eso con Tom joder que pervertidos.
-No sabes lo que he esperado esto- dijo Danny, Rachel se empezó a reír, se abrazaron y se pusieron a dar vueltas por el baño en esto que como los dos son tan jilipollas se tropezaron con la bañera y se cayeron dentro, menudo golpe se han tenido que dar vamos pero para matarse, le dieron al botón de la ducha y empezó a salir agua, estaban empapados.
-Te quiero- le dijo Rachel.
-Lo eres todo- la dijo Danny, la quito los pantalones y las braguitas

viernes, 3 de diciembre de 2010

Capitulo 41:

Dos pequeñas lágrimas recorrían mi rostro hasta llegar a mis labios. Noté el sabor salado y a la vez dulce.
-Oh mirad, pero si está llorando…- Dijo Rachel dándome un abrazo de esos suyos fuertecitos.- Tranquila mujer que este dia es para que estés feliz y contenta.
-No, si ya lo sé lo que pasa es que me ha emocionado todo lo que aveis hecho para mi, gracias chicos por la canción. ¿Quién me iba a decir a mí que McFly me tocaría una canción delante de mis narices y en mi dieciséis cumpleaños?- ¿En qué cabeza cabe?
-Si, la verdad es que es como un sueño que se ha hecho realidad.- Dijo Amanda apoyando su cabeza en el hombro de Dougie. Ains, pero que bonita pareja hacen.
Todos nos quedamos en silencio, mirando al suelo.
-Bueno no quiero ver caras largas, es hora de que abras tus regalos, aunque haya un gilipuertas que se nos haya adelantado…- Dijo Dougie mirando a Tom con la mirada esa de la serpiente.
-Ay, lo siento pero me parecía un buen  momento. Tu también lo arias Douglas.- Y Amanda se desmayaría, entraría en coma y bueno se armaría la Pepa.
-Joder siempre me andas pillando… ¡No te metas en mi cabeza!- Gritó Dougie dando vueltas como un pavo sin cabeza.
-Dejémosle con su tontería…- Dijo Harry.- Doug, pareces una gallina en celo.
Todos nos descojonamos ante el comentario de Harry. Ay madre como son estos chicos.
-Vale, ya paro señor aguafiestas.- Uy lo que le ha dicho….
-En fin… pasando un poco.- Dijo Danny.- Abre tus regalos antes de que Rachel me mate con la mirada.
-¡Pero te quieres callar cacho de bocazas!- Dijo Rachel dándole un collejón para que se callara. Dios que cosa más bruta de chica. No te pelees nunca con ella o me parece que irás al hospital de cabecita.
María y Miriam salieron por una puerta con cinco bolsas de lo que parecían ser mis regalos. Te juro que yo los mato.
-Aquí tienes, este primero es de Harry y María.- Dijo Miriam tendiéndome una bolsa de papel reciclable.
-Espero que te guste… que será, que será…- Me dijo María mirando a otro lado.
Abrí la bolsita y me encontré con una camiseta que ponía: i love music, i love London and i love McFly.
-¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!!!- Grité y me fui corriendo por toda la casa.- ¡GRACIAS, GRACIAS!
-Bueno, bueno no hay de que.- Dijo Harry asustado.
-Ella es así, Harry, déjala esta medio loca.- Dijo Amanda. Mira quién habló.
Los demás regalos me encantaron un montón. Danny me había comprado un kit de micrófonos, Rachel unos pendientes en forma de estrella y una bufanda negra y rosa, Amanda y Dougie unos botines blancos preciosos, los que yo quería desde hace muchísimo tiempo. Y por último otro de Tom, tres marcos con fotos nuestras. Hoy muero.
-Gracias a todos, de verdad sois increíbles.- Después de todo esto, los chicos abrieron dos botellas de cava y se pusieron a beber y dale que te pego con la botellita. Dougie, Harry, Danny y Rachel acabaron como una cuba. Mañana tendrán un retacón de tres pares.
Tom y yo estábamos sentados en el sofá, acurrucaditos el uno al otro. Tom me acariciaba el hombro produciéndome cosquillas y por supuesto se me ponía la carne de gallina.
-¿Te ha gustado?-
-Me ha encantado, gracias Tom, de verdad… te quiero.- Le dije apoyándome en su regazo y cerrando los ojos. Estaba agotadísima.
-Y yo a ti, princesa.- Y en cuestión de minutos caí rendida por el sueño y el cansancio.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Capitulo 40:

-Se que no te gustan las sorpresas pero te vas a tener que aguantar.- Dijo Tom abriéndome la puerta del taxi. Ya estábamos en la puerta de la casa de los McGuys.
-Joer Tom, siempre te tienes que salir con la tuya.- A ver, que quede claro, me gustan los días de cumpleaños pero no me gustan las fiestecitas estas con regalitos mierda incluidos. Me pasó un año que hice una fiesta de cumpleaños y invité a todo quisqui y bueno la que se armó… de película y sin exagerar y desde ese momento odio lo de hacer fiestecillas con los amigos… bueno vamos a poner eso de amigos entre comillas porque ni siquiera ese dia invité a alguien importante para mí.
-Si, y te aguantas.- Sacó las llaves de la casa y abrió la puerta lenta y sigilosamente como si se le fuera la vida en ello. Me daban ganas de decirle: chico que van a pasar las burras de leche antes de que abras la maldita puerta cariño. Pero no quería ser borde.
Al fin la abrió y se veía negro. Pero así, tal cual, negro. Negro. Negro y más negro.
-¿Alguien se ha cargado las ventanas o la red eléctrica?- Porque vamos… esto parece la caverna de los australopitecos.
-Calla, quejica.- Uy lo que me ha dicho… vale, se te ha vuelto a pirar la cabeza, mona.
Me cogió de la mano y me llevó con cuidadito hasta dentro. La puerta se cerró sola detrás de nosotros. Vale, a ver qué narices han preparado, porque algo han tenido que preparar, de eso estoy segura. Si, parezco una pesada, pero es mi mente así que os jorobáis pepitos grillos. Bueno como estoy y eso que no he visto nada fuera de lo común que me perturbe esta mente mía.
-Tom, espero que no me de miedo porque como me de miedo te enteras, ya estas avisado majete luego no me vengas diciendo que no te e avisado.- Le dije moviendo su cabeza a saber dónde.
-Que si hija que sí, pero déjame la cabeza que me la vas a poner del revés.- De repente me soltó la mano y le perdí de contacto porque de vista un poco imposible es. Miré a mis alrededores y… ¡Pum! Un foco se encendió y sonó la canción de Five Colours in Her Hair. Esto ya es otra cosa. Encima estaban tocando ellos. Dios el mejor regalo que me han podido dar en años. De detrás del mini escenario, que en realidad era una tabla subida a mas tablas, salieron Amanda, Rachel, Miriam, María y Clara. Miriam vino corriendo a mí con los brazos estirados y del empujón del abrazo por poco me estampa contra el suelo.
-¡Felicidades Alma!- Gritó en mi oído. Ale, ya no oigo con la oreja derecha.
-Gracias, Miriam.- La maté a besos.
-¡Caraculo!- Gritó Amanda que vino hacia mí dando saltitos a lo Heidi.
-¡Gnomo!- Yo fui hacia ella a cámara lenta y vi como las demás se estaban partiendo el culo. No, si para hacer tonterías valgo mucho. Nos abrazamos las dos y nos dimos besos, en las mejillas mal pensados.
-Felicidades, que ya tienes los dieciséis cacho de guarra.- Me dijo Amanda tirándome de las orejas. Seguro que me las ha dejado rojas a lo Tomate.
Todo se repitió menos con Clara que me la quedé mirando sin expresión alguna en mi rostro. Vino hacia mí, me abrazó y susurró un débil “Felicidades” que solo pude oír yo ya que estaban los chicos tocando.
Nos pusimos todas en frente de ellos a saltar y cantar a pleno pulmón, alguna acabará ronca al dia siguiente. Terminaron de tocar y aplaudimos como posesas. Los chicos se quitaron los instrumentos y me fueron a felicitar. El último, por supuesto era Tom.
-Felicidades, princesa.- Me dijo tomándome de las manos y mirándome.
-¡Pero besaros so rancios!- Saltó Rachel con una voz de niña pequeña para que no se le notase que era ella, pero no somos tontos.
Algo en la mirada de Tom me dijo que él quería besarme y que no me preocupase. A mí me da mucha vergüenza eso de besar a un chico delante de mis amigas.
Tom subió una de sus manos y me atrajo hacia su rostro besando suavemente mientras los demás aplaudían. Se apartó de mí y se sacó una bolsita pequeña del bolsillo del pantalón vaquero. En la bolsita había una cajita pequeña, como de anillo. No, no puede ser un anillo porque somos muy jóvenes para casarnos.
-Date la vuelta.- Me dijo Tom abriendo la cajita de la que sacó una cadena. Me levanté el pelo y me la puso. La cadena llevaba medio corazón con el nombre de Tom grabado en primera plana. ¡Dios que bonito! Me desmayo… esque lo veo…
-¡Tom es precioso!- Me di la vuelta y me fijé que el también llevaba otro medio corazón pero esta vez con mi nombre. ¿Puede ser alguien más monoso? Creo que este es el mejor cumpleaños de mi vida. Y gracias a Tom y los amigos que me acompañan creo que no se me va a olvidar en la vida. Gracias chicos, de verdad.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Capitulo 39:

Salí a la calle y el cielo ya se estaba nublando, será mejor que coja ya el taxi si no quiero empaparme porque estoy segura de que va  a llover, como siempre. Algo, o alguien mejor dicho, me abrazó por detrás y puso sus labios en mi cuello, tal y como me gusta que Tom me haga.
-¿Qué hace aquí una flor sin paraguas?- Me susurró Tom en el oído.
-De paseo, ¿Y tú qué haces aquí?- Subí una mano hasta su pelo y enredé mis dedos en el.
-Buscando a mi flor. Me dijo Harry que andabas por aquí haciendo no se qué papeleo o no sé qué historias.- Ya está el otro cascándolo todo.
-Ah sí, llamé a Harry para saber donde estaba Amanda y como decía que estaba ocupada pues me he venido un ratito por aquí.- Vamos, de ninguna manera le voy a decir lo del billete. Me giró y rodeo mi cintura con sus brazos, apretándome a él.
-Ajá.- Dijo. Acercó sus labios y me besó suavemente. Estábamos los dos en las nubes en cuanto algo resplandeciente nos pilló por sorpresa, y no, no era un trueno. Era un flash de cámara.
-¿Pero qué coño…?- Dijo Tom en mis labios. Nos separamos enseguida al descubrir que era un paparazzi de esos. Por dios, ¿No se pueden estar un ratito quietos? Siempre están arruinando las escenas personales de la gente.- Corre vámonos.
Nos fuimos los dos corriendo cogidos de la mano hasta un taxi que estaba aparcado en la acera. Seguro que esta alquilado por Tom.
-Corre, entra.- Entramos los dos y nos fuimos echando leches. Y como no, la mañana tenía que acabar movidita. Y lo que me espera.

Capitulo 38:

Me fui hasta la calle principal y llamé a un taxi que pasaba por allí. Me subí con cuidado de no dejarme las manoletinas en la acera, si, ya me ha pasado y espero que no se vuelva a repetir, por dios que vergüenza. Cerré la puerta y el conductor me miró por el espejito ese que hay ahí arriba, nunca me sale la palabra.
-¿A dónde la llevo?- Me preguntó cansinamente. Como se nota que se quiere ir a su casa.
-¡Ah! Emm… al aeropuerto por favor.- Bajó la mirada y se puso a conducir para llevarme a mi destino. Fue un trayecto corto porque no había tráfico, asique me imagino que solo duró unos veinte minutos o por ahí. Al llegar ahí la impresión que me dio fue en el aire, estaba cargado de contaminación. Estos conductores, ¿Cuándo aprenderán?
Le pague al taxista y se fue echando leches. Bueno majo, pues nada oye vete a tu casita.
Decidida, entre en el aeropuerto y me dirigí a la segunda planta donde estaba la información y todas esas cosas. La ventanilla estaba vacía, ni una cola de nada, no, vacía. Me acerqué y apareció una chica muy mona, rubita y con dos pircings en el labio inferior.
-Hola, bienvenida, ¿en qué puedo ayudarla?- Que simpática, no es de las típicas azafatas de vuelo que son unas antipáticas.
-Hola, pues mire quería informarme de los vuelos de Londres a Madrid, España.- Le dije sin rodeos.
-Claro, un momentito que lo miro en los horarios.- Se fue por una puerta que había a su derecha y al ratito vino con lo que parecía una enciclopedia muy pesada.
-Eso debe de pesar mucho.- Anda que… las cosas que dices alma de dios.
-Jajajaja si, bastante pero ya estoy acostumbrada. Bueno haber el lunes sale uno a las ocho y media de la mañana, hay otro que sale a las dos de la tarde y otro el martes a las siete y media de la mañana.- Madre mía que pronto…
-Vale, pues míreme el precio para el martes a las siete y media.- La de tarea que le estoy dando a la pobre chica…
-Pues serian unas cien libras, ¿tienes carnet d estudiante?- Bueno si, carnet de estudiante…
-Si, pero es de España, no sé si valdrá…-
-Emm… no, creo que no, lo siento. En total se te quedarían en eso, cien libras.- Buff… ¿Y de donde voy a sacar yo cien libras?
-Muchas gracias, vendré mañana a por el billete… ¿Seria tan amable de reservármelo?- Ahora que diga que no y vamos…
-Por supuesto, pero una pregunta… ¿Cuántos años tienes?- Buff menos mal, ha dicho que si.
-Pues dieciséis recién cumplidos, ¿Por qué?- Y ahora dira lo de siempre: aparentas mucho menos.
-Te creía mayor.- Pero bueno, ¿todo el mundo hoy me va a llevar la contraria?
-Emm… ¿gracias?- La verdad esque no sabía que responder en esos momentos.
-Jajajaja de nada. Ha sido un placer informarte.- Que maja la chica.
-Esto… ¿me podrías dar tu nombre para lo del billete?- No pensemos mal…
-Claro, me llamo Mollie.- Además de simpática un nombre bonito, vale, ahora parezco lesbi.
-Vale, encantada, yo soy Alma.- Ya que estamos me hago amiga suya.
-Encantada.-
-Bueno… me voy, gracias.- Madre que tolai.
-De nada, ha sido un placer. Adiós.- Y yo me fui por mi lado y ella desapareció de la ventanilla. Oye, si me hago amiga de ella mejor que mejor, es azafata, lo que conllevan los descuentos en los billetes. Madre que malvada que soy.
Bajé hasta la planta baja y otra vez a pedir un taxi, miré a mis alrededores y me encontré con una tienda de móviles abierta. Quizá sea un buen momento ahora que estoy aquí de comprarme un móvil. Miré en mi bolso y encontré lo que buscaba, mi cartera. En el interior había cuarenta libras, lo suficiente para dejar una señal por el teléfono. Fui a la tienda y encargué mi nuevo móvil. Anda que… también me lo podían regalar… 

martes, 30 de noviembre de 2010

Capitulo 37:

El sol entraba por las rendijas que dejaba abierta la persiana. A juzgar por la fuerza de los rayos del sol, serian las nueve y media o diez menos cuarto de la mañana como mínimo. Me giré al otro lado donde estaba la mesita de noche y vi que en el reloj marcaban las diez y cuarto de la mañana. Lo que yo suponía… las diez menos o y pico. Un nuevo record. Nunca me había levantado tan tarde, ni en España. Mi puerta estaba cerrada, seguro que la habría cerrado Amanda al llegar para no hacer ruido porque yo me la había dejado abierta. Luego la preguntaría por su paradero de la noche.
Me levanté y me puse mis zapatillas de la Hello Kitty rosas y negras, y cogí mi bata de corazones rosas y me fui directa a las escaleras. No se olía ni el desayuno. Alcé la vista y me encontré con un cartel en medio del pasillo que ponía: “prohibido bajar, inundaciones extremas” ¿Inundaciones extremas? ¿Pero qué coño? Me di la vuelta y me fui a la habitación de Amanda. Allí no había nadie. Se notaba que había dormido esa noche aquí porque estaba la cama a medio hacer. Y como no, no la haría en todo el dia, ya se la tengo que hacer yo. Cerré la puerta y encendí la mini cadena que había en el pasillo. Esa era de toda la familia y como no, estaba el CD de McFly: Room on the 3rd Floor. Esto seguro que es un plan para lo de mi cumpleaños, vamos, como si lo viese.
Tan tranquila, me fui hasta mi habitación y me empecé a vestir. Me puse mis pantalones vaqueros preferidos, los negros con dos manos en los bolsillos del culo. A Tom le ponían celoso, se pone celoso con cualquier cosa, total, son dos manos de a saber quién.
Subí la cremallera de los vaqueros y fui a por mí sudadera de Venecia.
-No creo que hoy llueva.- Me dije a mi misma mirando por la ventana. Me puse unas manoletinas y fui al baño. Necesitaba un corte de pelo de estos urgentes, el mío ya estaba pasadito de moda. Me alisé el pelo y me puse una horquilla en el lado derecho, me pinté la raya de los ojos y me di brillo de labios en los labios como su nombre bien indica. Se me vino a la cabeza la posibilidad de llamar a Amanda, pero mi móvil estaba hecho picadillo y no se me de memoria su número. Menudo plan. Puede ser que en la agenda del instituto tuviese algún contacto… fui hasta la mochila, cogí la agenda y ¡voila! Estaba el de Danny y el de Harry. A llamarlos se ha dicho.
Fui hasta el cuarto de la madre de Amanda y cogí el teléfono y marqué el de Danny. Comunica. Marqué el de Harry. Este sí que daba señal.
-¿Diga?- Contestó una voz grave saliente del ruido.
-Harry, soy Alma.-
-Esto… ¡Alma! ¡Que alegría oírte!- Dijo en tono sarcástico.
-Si, si. Oye, ¿Y Amanda?-
-Está aquí, ayudándonos a montar unas estanterías…- Que no cuela hijo.
-Pues dila que yo me voy al aeropuerto a por unas cosas.-
-¿Al aeropuerto? ¿Qué se te ha perdido allí?-
-El sombrero. Venga Harry, dentro de una hora voy para allá. Adiós. Besos para todos.- y colgué.
Joer lo que más me fastidia es que se que están haciendo algo para mi cumpleaños pero que no lo admitan. La verdad esque mirándolo por otro lado me gusta que me preparen cosas pero… en estos momentos no estoy de humor para fiestas. Tengo muchas cosas en la cabeza: España, cumpleaños, Tom, papa, mama, Amanda… no son buenos pensamientos para una chica de quince años… pero que digo, ¡Ya tengo los 16!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Capitulo 36:

Otra vez en casa, he pasado más tiempo de casa en casa que en la calle. Lo bueno ahora es que voy con Tom y su mano dirige la mía dando pequeñas chispas de energía que me daban ganas de cogerle, llevármelo a mi habitación y no soltarle.
Entramos en casa, no estaba Amanda.
-Ostias, he perdido mi móvil.- Dijo Tom que no paraba de menearse los pantalones.
-No lo has perdido. Está en tu casa, encima de la mesa, tolai.- Memorias a corto plazo.
-Anda coño… ya decía yo que no estaba en los bolsillos de mis pantalones.- Dijo Tom poniendo una sonrisilla sarcástica.
El teléfono de mi casa empezó a sonar con el timbrecito ese asqueroso que le ha puesto mi madre. Fui hasta él y lo descolgué.
-¿Si?
-¿Alma, eres tú no?
-Si, soy yo, ¿Quién eres?
-Soy María. Te llamaba para saber dónde estabas y para saber si has hecho algo malo.
-No te preocupes, estoy en buena compañía.
-¡Uyuyuy! Ya me contaras esa buena compañía. A por cierto, prepárate para mañana. Es tu dia especial.- Y dale con mi cumpleaños…
-Que si María, que sí, pero que no quiero ningún regalo. No quiero que os molestéis.
-Anda ya, tú déjanoslo a nosotros que te lo vas a pasar chachi piruli.
-¿Lo hablamos mañana? Estoy cansada.- Mentira pero bueno.
-Vale, descansa. Te quiero.
-Y yo.- Colgué.
Me giré y Tom estaba tirado completamente en el sofá.
-Estás hecho un gandul. Anda tira y déjame un sitio.- Me quedé delante del con los brazos en jarras.
-Déjame dormir, bruja.- Contestó dándose la vuelta en el sofá.
-¡Uy lo que me ha dicho!- Este se cree que me he caído de un fresno o que he nacido ayer. Su cuerpo se empezó a agitar como si se estuviese descojonándose vivo.- ¿Te estás riendo, capullo?
-Puede…ser… ¡JAJAJAJAJAJAJA!- La madre que lo parió. Si esque no puede pronunciar palabra con la risa que le ha entrado. Algún dia se tendrá que levantar y me apuesto de que se levantará al baño. Yo ya hubiese ido.
-Venga Tom…- No recibí respuesta.- Pues nada, yo me voy mi habitación, a mi camita blandita a tumbarme un rato. Si quieres algo, estaré ahí.- Si no le chantajeo no hay forma de que se levante. Pero nada, ni un solo movimiento.
Subí las escaleras lo más lento que pude para que se diese cuenta. Como le gusta fastidiar. Pegué un pisotón en el escalón y subí corriendo hasta entrar en mi habitación cerrando la puerta detrás de mí. Cogí el bajo, lo enchufé al amplificador y me puse a tocar. La pena es que no suena tan alto como una guitarra…Un momento…Amanda tiene guitarras. ¡Muahahahaha!
Salí de mi habitación y entre en la de Amanda. Faltaba una de sus guitarras. Cogí la primera que tenía a mano, que ya estaba enchufada al amplificador y me puse a tocar como uno de estos heavy, así veras como se despierta.
La desconecté un minuto para saber si se oían ruidos, pero nada, el niño no sube. Pues nada, momentos desesperados necesitan medidas desesperadas. Solté la guitarra encima de la cama y salí por la puerta decidida a despertarle yo misma.
Tom seguía ahí tirado en el sofá. Me acerqué con cuidado para que no se percatase de mi presencia. Empecé a acariciarle la espalda con delicadeza. Miré sus brazos que tenían la piel de gallina. Bajé mis manos hasta llegar a sus piernas. De pronto se levantó como a la velocidad de la luz y atrapó mi cara entre sus manos y empezó a besarme con mucha pasión. Este es el efecto que quería causarle. Hablando mal: le he puesto un rato cachondo. Deslizó sus manos debajo de mi camiseta, la empujó hacia arriba y me la quitó lanzándola a tomar por culo.
-Como me hayas roto la camiseta me la pagas, señor tengoganasdesexo.- Le dije entre jadeo y jadeo.
-Vale, señora provocachicosparatenerganasdesexo.- Copiota de nombres.
Nos caímos del sofá y empezamos a revolcarnos por el suelo. Dios que guarrada. Tom me desabrochó los pantalones. No estoy segura de llegar o no a este paso. Es un paso importante… pero, ¿Qué dices Alma? Ya lo has hecho con él, ¿O es que no te acuerdas? Pues claro que me acuerdo, cabeza hueca.
-Creo que no deberíamos pasar de aquí, Tom- No quiero volver a llegar tan lejos, al menos hasta que me vuelva a preparar psicológicamente hablando, mal pensados.
-Joder, ahora que me había dado el calentón, me lo bajas.- Dijo Tom parando.
-Tío eso suena muy mal. Te puedo bajar el calentón pero también te puedo bajar otra cosa… ¿Me explico?- Porque creo que he sido muy clarita.
-Que mal pensada eres. Te juntas demasiado con Rachel.-
-Lo sé jajajaja. Bueno, creo que deberíamos dejar esto para otro momento.- Recogí mi camiseta y me la puse sin mirar a Tom.
-Si, creo que eso sería lo mejor… por cierto… ¿Qué hora es?- Buena pregunta. Miré mi reloj. Marcaban las nueve de la noche, una hora más en España (Menos en Canarias). Se lo mostré y asintió
-Creo que va siendo hora de irme a mi casa. Mañana no creo que podamos vernos, tengo mazo de exámenes y tengo que estudiar, hacer deberes…-Dijo Tom. Nos levantamos los dos del suelo y acompañé a Tom hasta la puerta.
-Cuando llegue a casa me conecto y hablamos. Ya de paso llamaré a mi madre que hace mucho que no hablo con ella.- Dijo poniéndose la sudadera.
-Me parece bien, luego hablamos. Adiós, rubio. Te quiero.- Me despedí ya en la puerta.
-Y yo a ti, princesa.- Echó a andar y cuando le perdí de vista cerré la puerta. Esperemos que no la armen para mi cumpleaños. Les temo.

martes, 16 de noviembre de 2010

Capitulo 35:

Ya van siete minutos esperando y aquí no aparece ni Peter. Jodia broma… como lo sabía yo, si esque a mi no se me pasa ni una.
-Pues nada ratita… cuando quieras puedes salir.- Me dije a mi misma. Y encima me estaba mojando. Si fuese una de esas personas que no tienen paciencia me hubiese ido ya pero como soy tan buena persona…
Miré hacia mí alrededor para comprobar que de verdad estaba sola, pero me equivocaba. Debajo de un árbol había una figura sentada. Por las líneas de la sombra me recordaba a alguien, un chico sin duda. Tengo unas ganas de saber quien es… Alomejor es Danny. Me acerqué poco a poco y no, no era Danny, sino Tom.
-¿Tom?- Pregunté al aire.
-Alma, ¿Qué haces aquí?- La que debería de preguntar soy yo pero bueno…
-Estaba esperando a Danny, pero ya veo que no está.- Le respondí
-Esto… a mi me ha dicho Danny que me quedase aquí porque venía Harry a hablar conmigo pero por lo que veo tú no eres Harry.- ¿Me ves pintas de Harry?
-Seguro que ha sido un plan de esos suyos para que nos viésemos. Y ya que estamos quería aprovechar para hablar contigo.- Antes de que nos alcance el diluvio universal.
-Pues yo no tengo nada que hablar contigo, me lo has dejado todo claro en la habitación.- Dijo recordándomelo.
-Tom, soy idiota.- Fui hasta él y me intenté sentar en el césped pero recordé que estaba mojado.
-Eso ya lo sabemos todos.- Bueno majo… y viene aquí a vacilar.
-Joder Tom por lo que más quieras.- Que seguro que es Marvin jajajaja.- Perdóname por dios, soy idiota y no te debería de haber dicho lo que te dije.-
-El daño ya lo has causado, Alma. Lo que me jode es que se que te voy a perdonar pero antes dame una sola buena razón para hacerlo.-
-Pues lo siento muchísimo. No puedo vivir sin ti. Me cuesta respirar, todo el rato estas en mi mente, no puedo pensar en otra cosa que no sea en ti. De verdad que lo siento muchísimo…- Una lágrima se fue resbalando por mi mejilla aunque parecía una gota de agua. La lluvia cada vez se intensificaba mas.- Tom te echo de menos.
Tom se levantó e hizo intención de irse pero se paró a unos centímetros de mí.
-…Yo también te he echado de menos.- ¡No puedo lo creer lo que están oyendo mis oídos! ¡Me ha perdonado!
Me giré y vino a mí de sopetón cogiendo mi cara entre sus manos y pegándome un beso que difícilmente se me va a olvidar. Ahora no me importaba una mierda la lluvia ni los rayos que comenzaron a caer. Me fue empujando hacia atrás hasta que me empotró contra el tronco del árbol. Metió sus manos por mi sudadera y subió pero paró cuando llegó a la línea de mis pechos.
-Tom aquí no…- Le dije jadeando.
-No nos va a ver nadie.- Si que nos va a ver alguien… el primo de Amanda, David el Gnomo.
-Me da igual pero no pienso liarme contigo aquí.- Pero él seguía dale que te pego.- ¡Tom para ya!
-Vale, lo siento… quizás me he dejado llevar un poco por la situación. No ha sido mi intención, de verdad.- Bueno por lo menos se disculpa.
-No te disculpes… esto se está poniendo peor, será mejor que nos vallamos a casa si no queremos empaparnos.- Le dije cambiando de tema.
-Es verdad, además no hemos traído ni paraguas.- Chico listo.
-Gracias por haberme perdonado.- Le dije cogiéndole de la mano y poniéndonos en marcha hacia alguna casa.
-No hay de que… se que a veces tienes tus prontos igual que yo asique estamos en paz.-

lunes, 15 de noviembre de 2010

Capitulo 34:

Por fin en casa. El taxi nos dejó a tres casas de distancia pero no nos importaba andar. Necesitábamos que nos diese un poco el aire.
-Siento lo de Tom.-Dijo Amanda rompiendo el silencio.
-No pasa nada, no es tu culpa. A veces tengo un carácter muy fuerte y no lo puedo remediar.-
-Eso es verdad. Desde que te conozco no has cambiado absolutamente nada y eso que te conozco desde hace bastante tiempo.- Amanda y yo parecemos gemelas, como si a ella se la hubiesen llevando a Gran Canaria separándola de mi, pero si así fuese… No, no puede ser porque  Amanda y yo parecemos gemelas, como si a ella se la hubiese llevando a Gran Canaria separándola de mí, pero si así fuese… No, no puede ser porque yo no me parezco en absolutamente nada en el físico y ella tampoco se parece a mí.
-Es verdad. Somos como hermanos. Todo el mundo lo decía ¿Te acuerdas?- Me apetecía recordar buenos momentos.
-¡Si! Me acuerdo de que a veces Fran se nos quedaba mirando en plan: “Esto… Vale…”, cuando decíamos alguna frase o algo a la vez.- Fran. Dios no me acordaba de él. La última vez que le vi fue en la puerta del sol, el dia de año nuevo. Estábamos allí todos los Fans de McFly comiendo nuestras uvitas tan felices. Como añoro esos días. Espero que se repitan pronto aunque cuando se repitan, si es que alguna vez ocurre, me gustaría que fuese con Tom a mi lado. ¡Siempre acabo pensando en el! ¡Joder!
-Tía yo no me acuerdo de casi nadie, y supongo que ellos no se acordaran de nosotras, me apuesto lo que quieras.- Ni nos hemos traído sus números de teléfono ni nada asique va a ser imposible llamarlos o intentar comunicarnos por cualquier canal con ellos.
-Bueno espero que les quede una llama de esperanza dentro de sus corazones, sus LINDOS corazones.- Bueno majo que se le ha ido la cabeza.
-Filosófico canario por lo que veo señorita Amanda.- Le dije imitando a la profesora de Español. Nos empezamos a descojonar vivas y sin darnos cuenta de que estábamos delante de la puerta de nuestra casa.
-E aquí los grandes misterios de la vida, antes estábamos en la calle y ahora de repente como el que no quiere la cosa, estamos en la puerta de nuestra casa. Ole, ole y ole.- Bueno esta niña por lo que veo se ha fumado algo o me lo parece a mí… Ains… pasar tanto tiempo con Dougie la afecta demasiado.
-Tú eres tonta y en tu casa no lo saben maja.-
-Déjame con mis paranoias mentales, caraculo.- Ya empezamos con los motes… en el dia que se me ocurrió llamar a Amanda gnomo, yo estaba tolai perdida.
-Bueno vale Gnomo pero tu sabrás… se lo diré a tu primo… ¡DAVID EL GNOMO! ¡¡¡¡Muahahahahaa!!!!- Se por donde arremeterla, ella hace lo mismo cuando me pilla a mi desprevenida.
-¡Soy un Gnomo, vivo en un árbol! ¡Soy un Gnomo y aquí en el bosque soy feliz, vivo en un árbol!- Cantó Amanda a los cuatro vientos.
-Otra vez la cancioncita del Gnomo no por dios…- Y al decirlo se puso a cantarlo más alto. La madre que la trajo...-No hay quien te calle…
-Jajajaja si hay quien me calle lo que pasa es que como tú te has querido ir de su casa y no me has dejado quedarme con él esta noche… me dijo que tenía una sorpresa… y sus sorpresas son… ¡Ñam!- Me dijo Amanda poniéndome pucheritos.
-Pero si has sido tú la que ha decidido acompañarme para que no haga “ninguna tontería”.- Espero que pille mi tono sarcástico que pocas veces pilla.
-Por compasión…- Me dijo. Estaba buscando las llaves, pero no las encontraba. Busqué en mis bolsillos y recordé que se las avía dado a Tom porque me molestaban en mis bolsillos al sentarme… mierda.
-Pues lo llevamos claro si no tenemos llaves. Las mías las tiene Tom y no es plan de llamarle y decirle oye vente que no podemos entrar en casa.- Le dije. Comenzaban a caer unas gotas, estaba a punto de empezar a llover fuerte.
-Será mejor que nos metamos debajo de algún sitio que nos tape. Esto se está poniendo feo.- En ese momento su móvil se puso a vibrar en su pantalón. Que queréis que os diga pero parecía otra cosa por muy mal que suene.
-¿Si?... Si, está aquí conmigo…claro… no creo que tenga ningún problema. Vale. Chao.- Y cerró la tapa de su móvil para colgar.
-¿Quién era?-Le pregunté con mucha curiosidad.
-Danny. Quiere que te encuentres con él en el parque ahora mismo y no te vayas aunque llueva. Siéntate en el primer banco de la entrada, el que está al lado de la fuente.- Madre para esto me tendré que llevar un GPS.
-¿Y qué quiere?- A ver si no era Danny y era un pederasta…
-Pues no lo sé pero me ha dicho que es de vida o muerte y que como no vallas me ha dicho, y cito, que te arrepentirás de todo.- Me contó intentando imitar la voz de Danny.
-Vale pues voy para allí. Tú si quieres vuelve a casa de los chicos. Te libras por hoy, Gnomo.-
-Jajajaja. Gracias mujer y suerte con lo que tenga que contarte Danny.- Nos despedimos con la mano y nos fuimos cada una por un lado. El parque no es que estuviese muy lejos de allí pero si a unos quince minutos a paso de tortuga. Aceleré para que se me hiciese más corto. Cada vez la lluvia se iba poniendo más fuerte. Hoy al final me calo.
Al rato llegué a las puertas del parque. Allí no había ni un alma. Veremos a ver como esto se a una trampa y me secuestren… todo lo que me pase a mi es culpa de Amanda la Gnomo.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Capitulo 33:

Pensé en todo lo que había pasado aquella tarde de perros. Las imágenes se repetían en mi cabeza una por una. La llamada de mi padre. Mi móvil en el suelo destrozado por completo del ostión que le di y a Tom cerrando la puerta de un portazo. No sé porque estoy recordando esto si tanto me duele… pero es la única forma de ver a Tom. Necesito verle y saber como esta. Saber que no ha cometido ningún error del que luego se pueda arrepentir. Mi cabeza da vueltas mientras estoy viendo el resumen de los premiados en la gala de premios. Pienso en todo. En la vida lo primero… ¿Qué va a ser de mí? No puedo abandonarles así porque si e irme a España como el que no quiere la cosa… aunque lo que podría hacer es irme a España por una temporada y volver en meses o incluso semanas. Sí, eso es lo que voy a hacer… tampoco quiero que se gasten dinero por mí para acompañarme a España y si, se que les aria ilusión a todos pero no soy capaz de que derrochen dinero así como así. Mañana iré al aeropuerto y preguntaré vuelos que vallan de Londres a Madrid… y si hay alguno baratito pues me lo cojo y santas pascuas.
-¿Qué piensas?- Amanda me desveló de mis pensamientos.
-Pues nada… sobre la vida…- ¿Qué le iba a decir? ¿Mi plan para irme? No soy tan tonta por dios.
-Pues no pienses en ello que dicen que da mal agüero.- Si, o como decía mi abuela: “Ese es un pájaro de mal agüero, cielo”. La verdad, yo no le pillo el significado.
-Bueno… creo que me voy a ir a mi casa a no ser que quiera dormir en este sofá. Tom no querrá que yo duerma con el después de lo que ha pasado.- Y es de lógica.
-Yo me voy contigo a casa, no quiero dejarte sola.- Dijo Amanda levantándose y dándole un beso a Dougie en todos los morros.
-Joer Amanda… con lo que teníamos preparado esta noche… Lo vas a echar todo a perder.- ¡VIVAN LOS SALIDORROS!
-Lo siento, Doug pero compréndelo… la pobre está mal. Este finde me te vienes tu a mi casa y vemos un rato mi cama haber si te gusta.- Joder con la otra… desde que estamos aquí yo creo que Amanda se ha pervertido mas.
-Bueno chicos, nos vemos mañana, ¿Vale?- Les lancé un beso a todos, cogí mis cosas y las de Amanda y salimos por la puerta.
-Vale, ahora habrá que llamar a un taxi.-
-Lo sé…Mira por ahí viene uno.- Le lancé un silbido de esos y se paró a nuestra vera. Subimos y en unos veinte minutos ya estábamos en casa. Hogar dulce hogar.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Capitulo 32:

Bajamos las escaleras hasta llegar al inmenso salón. Allí nos aguardaban todos menos Danny y por supuesto Tom. Espero que este bien.
-Las desaparecidas del mundo han vuelto a nuestro encuentro.- Dijo Amanda que estaba tirada en el sofá con los brazos de Dougie a su alrededor. Parecía bastante aburrida.
-Sí, aquí venimos a alegrar un poco esto que parece un funeral…-Dijo Rachel. Pues sí, esto es lo que es, mi funeral. María le echo a Rachel una de esas miradas que dicen: “cállate idiota”. Bajé la cabeza e intente no pensar en nada más.
-Dejando atrás los funerales y eso… Ya han dicho las nominaciones para el próximo que es dentro de unos meses…- Empezó a decir Harry.- Pero como estáis cotorreando todo el rato no he podido oír nada.
-Lo siento cielo, pero esto es mucho más importantes que esos premios… además lo puedes ver luego en otro lado. Seguro que hacen repetición.- Dijo María tan tranquilamente. Como el que no quiere la cosa.
-Claro pero a mí me interesa más  verlo en directo.- Dijo Harry.
-Bueno que si cariño... a lo que íbamos, ¿Qué ha pasado ahí arriba?- Dijo María arqueando las cejas.
-Pues nada que como siempre meto la pata así me pasa… pierdo a todo el mundo por la bazofia que digo.- Les dije a todos.- He discutido con el…
-Hay cariño, ¿Estas bien?- Amanda fue hasta mí y me abrazó con la fuerza de treinta caballos.
-Pues la verdad esque no… ya le estoy echando de menos y no era mi intención herirle… le quiero muchísimo.-
-Alma, tranquila… no sabes lo pesado que está Tom contigo… no para de hablar de lo que hacéis y lo que no hacéis, parece una telenovela mexicana.- Dijo Dougie. El y su sentido del humor.
-Espero que vuelva pronto y que no haya hecho ninguna gilipollez por el camino…por cierto… ¿Y Danny?- No me acordaba de que no estaba aquí y ya me parecía raro de que no hubiese dicho ninguna tontería de esas…
-Pues ha salido corriendo detrás de Tom cuando se ha ido por la puerta.- Me explicó Dougie. No, no ha salido por la puerta, ha salido por la ventana no te jode… anda que valla ocurrencias.
-Así que estará con Tom…- Empecé a decir mirando a Rachel. Ella pilló enseguida mi idea.
-Ah no, eso lo tendrás que hacer tú. Le tienes que llamar tu no vaya a ser que Danny diga cualquier cosa y la fastidie mas.- A pesar de todo Rachel tiene razón.
-Esque me da cosa. No sé por dónde empezar a disculparme.- Hay señor… la que e armado en un solo momento.
-Pues es fácil, di “Lo siento” y ya está. La palabra mágica es esa.- Dijo Amanda. Joder ni que fuese tonta.
-¡Que lista! No sabía eso de ti Amanda.- La dije con un tono bastante sarcástico.
-¿Verdad? Soy la pera limonera.- Esta no se da cuenta de que aquí eso es como decir subanempujenestrujenbajen.
-Amanda, que estamos en Londres, no en Gran Canaria.- Si no le aviso yo no le avisa nadie.
-Bueno, bueno que más da si aquí se entiende todo.- Ala, y se queda tan pancha la jodia.
-Si vamos, se entiende todo, eso dicen las caras de María y Harry, ¿No?- Ains… yo con esta chica no puedo.
-Bueno que sí que me dejes que yo hablo como quiero.- Me dijo Amanda enfurruñándose.
-Anda tonta, ¿Abrazo?-
-Mm… Abrazo.- Esa es la Amanda que conozco desde que existo.
-Bueno, bueno dejemos las caricias a un lado que yo también quiero disfrutar.- Dijo Dougie. La cogió de la cintura y la empujó hacia el poniéndola encima de él y de su “cosa”. Dios que asco.
-Iros a un hotel a hacer eso que aquí hay menores.- Dijo María.
Todos nos reímos un buen rato pero mi mente aunque yo no quisiera se fue hasta recordar a Tom y su cara de decepción.

martes, 9 de noviembre de 2010

Capitulo 31:

 Silencio. Silencio escalofriante en esta habitación sin vida, donde es posible que todos los sueños se apaguen para siempre sino tengo una forma de arreglarlo. He cometido un error, lo sé y lo siento. El amor para mí no tiene edad… bueno, solo a veces cuando veo una gran distancia de edad. No sé porque me he comportado así. Tom no se lo merece. Es bueno conmigo y lo único que hago es joderle la vida, no es justo.
Me levanté con cuidado como si el primer paso fuera el último de mi vida. Mis pies andaban temblorosos, mis ojos acumulaban lagrimas que no soy capaz de expulsar dado a la rabia contenida pero si fuese por la tristeza, estaría ahora en un baño de lagrimas. Me acerqué hasta la puerta y la abrí con cuidado. No había nadie en el pasillo.
-Joder Alma, eres la puta ostia.- Me dije para mí misma en voz alta y en español. Hay cosas de las que prefiero que nadie se entere. Llegué hasta las escaleras y me paré en el primer peldaño. No puedo bajar abajo como si nada y ver la cara apenada de Tom, simplemente, está fuera de mis posibilidades.
Me senté unos cincuenta segundos que se me hicieron eternos. Una bolita pequeña de pelo se removió entre mis piernas maullando.
-Hola, Marvin… ¿Qué tal bonito?- Dije como si pudiese entenderme o al menos comprenderme. Marvin alzó la mirada y me vio entonces se puso a bufarme y salió corriendo hasta el salón.
-Genial, hasta los gatos me odian.-
-No digas eso, cielo.- Me dijo una voz a mis espaldas. Me di la vuelta y apenas pude reconocerla por las grandes bolsas de lagrimas de mis ojos.
-¿Rachel?- Pregunté a la desconocida que había detrás de mí.
-Anda quítate esos lagrimones que ves menos que el ciego del kiosco de al lado.- Si, era Rachel. Como para no saberlo. Se sentó a mi lado y me dio un pañuelo de papel limpio.
-Joder, Reich… la e cagado pero bien. Seguro que me odia y que está abajo llorando y contando que soy una mala persona…- O cosas peores que ni quiero pensar.
-No, tranquila. Se ha ido nada más bajar. Se notaba que estaba de mala ostia.- Empezó a frotar su mano por toda mi espalda haciendo que me relajase.
-Y a todo esto… ¿Cómo es que estabas tú ahí arriba?-
-Pues os oí discutir y gritar y subí corriendo por si acaso os daba por pegaros… Danny insistía que Tom no hace eso pero quería estar segura.- La poli Rachel, licenciada en peleas.
-Cuanto te lo agradezco… he metido la pata pero hasta el fondo… y no sabes cuánto me arrepiento de todo esto.- Le dije. Las lágrimas empezaron a correr por mis mejillas hasta llegar a mis labios. Labios. Los de Tom… los necesito pero no puedo ir a por ellos.
-No hay porque agradecérmelo. Soy tu amiga y estoy aquí en las duras y en las maduras o como quiera que se diga. Tom no puede estar un segundo apartado de ti, tengo a mi bueno de Danny para informarme de estas cosas o sino busca a María y hacemos radio patio.- Bueno majo con lo que me viene esta ahora.
-Rachel… ¿Se te ha vuelto a ir la cabeza?- Y las neuronas se le han dado la vuelta porque esto es muy extraño jajajajajaja.
-Puede ser, ya mi cabeza se pervierte y no piensa en lo que hay que pensar pero a lo que íbamos,  Tom no aguanta ni un solo minuto sin ti por muy fuerte que haya sido la cosa, créeme. No le des más vueltas, ¿vale? –
-Puede que tengas razón pero tengo miedo…- Apoyé mi cabeza en su hombro y empecé a llorar como nunca había hecho nunca. E perdido algo demasiado importante para mí y ahora me arrepiento de todo lo que haya podido pasar en cuanto a Tom. Nunca me lo va a perdonar.
-No tengas miedo, Alma, estas cosas son normales. Es la vida. Venga anda sube el ánimo que nos están esperando abajo… y nunca dejes de sonreír, es lo mejor que te puede dar la vida.- A veces Rachel puede tener cosas bonitas dentro de sí y no tantas gamberradas. Estoy feliz de tenerla a mi lado.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Capitulo 30:

Fuimos al salón donde estaban todos entretenidos viendo la television. Busted había ganado dos premios y estaban siendo entrevistados por el copresentador.
-Mira que suerte tienen algunos…- Dijo Dougie. Deben de estar un poco molestos por no haber sido nominados a ningún premio.
-Chicos, escuchad.- Dijo Amanda. Solo le falta subirse a una silla y proclamarlo a los cuatro vientos.
-¿Qué quieres Amanda? ¿No ves que estamos en un momento crítico?- Dijo Danny. Como si eso fuese un partido de futbol.
-Joer Dann, que malos modales.- Dijo Rachel.
-Bueno, habló aquí la de los buenos modales.- Otra discusión no por favor…
-¿Os podéis callar?- Dijo María.- Amanda está intentando hablar, pelearos en otro momento.
-Gracias María.- Todo el mundo se calló y puso su atención a Amanda.
-Haber he estado pensando en que podríamos comprar cada uno un billete para irnos unos días a España… por eso quería consultarlo con vosotros antes por lo del Tour de Wonderland.- Explicó Amanda con detenimiento.
-Tu misma lo has dicho… la verdad esque estamos liados con lo del Tour y claro… todo seria comprobar fechas.- Dijo Harry.
-Pues cuanto antes nos lo digáis antes planeamos las cosas.- Y con esto concluyó su discurso.
Me fui por detrás del sofá y pegué mis labios al oído de Tom
-Tenemos que hablar.- Le dije con un susurro. Asintió y me siguió hasta su habitación.
-¿Qué pasa?-
-Pues veras, mi madre a perdido mi custodia y…- Esto está siendo más difícil de lo que yo pensaba.
-¿Y…?- Me dijo Tom impacientándome.
-Pues que se la han dado a mi supuesto padre y me tengo que ir a España con el… no me deja estar aquí.- Sentí como la mirada de Tom pasaba de mis ojos y se quedó mirando al suelo profundamente.
-¿Y cuando pensabas decirme esto?- Me dijo Tom con esa voz de cabreo pero a la vez de decepción.
-Tom, te lo estoy diciendo ahora porque me he enterado hace un rato cuando me han llamado al móvil.-
-Pues me deberías de haber llamado para que yo pudiese hablar con tu padre. No quiero que te vayas por nada del mundo.- Le cogí de la mano y nos sentamos los dos en el borde de la cama.
-No hubiese solucionado nada, además mi padre no sabe que tengo novio y mi madre tampoco. Se hubiese montado gorda y lo último que quiero yo es que discutas tu, discuta mi madre, discuta mi padre por tonterías que no vienen al caso, ¿Me explico?- Di que si que no me apetece explicar nada.
-Mas o menos creo pillar la idea pero… ¿Por qué no le has contado a tus padres lo nuestro?- Me dijo Tom desconcertado.
-Pues no lo sé… dirán que soy demasiado pequeña para tener novio como todas las madres hacen.-
-¡Alma vas a cumplir los 16 años! No eres una niña, eres una adolescente.- Si tú supieses para lo que si soy adolescente y para lo que no… fliparías majo.
-¡Y tu casi eres mayor de edad! Me sacas dos años.- O uno no se… no estoy ahora en condiciones de contar con la que tengo encima.
-Alguien me dijo una vez que el amor no tiene edad… Por lo que veo para ti si.- Me soltó la mano y se fue dando un portazo.
-¡Tom vuelve! ¡No es lo que tú crees!- Genial Alma, la as fastidiado pero bien. Como siempre.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Capitulo 29:

Me tiré en el suelo con la espalda apoyada en la pared. La televisión no tenía a penas voz. Es como si quisiesen espiarme.
-Sé que me estáis oyendo.- Dije con voz temblorosa. Una lágrima se me fue resbalando por mi mejilla. Alguien se removió en su sitio y fue en mi dirección. Era Amanda.
-Alma, ¿Estas bien?- Dijo Amanda sentándose a mi lado.
-¿Tu qué crees? Esque todo me tiene que pasar a mí. No paran de joderme la vida. Están continuamente arruinando mis sueños. Ahora que por fin tengo una oportunidad van y me la quitan…-
-¿Quién te ha llamado para que esto sea tan grave?- Giró sus ojos y miró mi móvil destrozado en el suelo.
-Pues el que dice ser “mi padre” pero luego es un jode vidas.- Le expliqué toso lo que había pasado en el juicio y que era mentira lo de que nuestras madres se habían ido a Glasgow por el negocio importante.
-¿Pero que me cuentas? ¿Nos han mentido?- Que cortita es la Gnomo…
-Haber Gnomo, que no te enteras ni de la misa la media.- Como me encanta decirle esas cosas en español para que nadie nos entendiese. El resto de la conversación fue toda en español.
-Jajajaja hace mucho que no me llamas Gnomo, Caraculo. Y también hace mucho que no hablamos en español.- Mi acento y el de ella se no taba que había cambiado.
-Si, añoro esos tiempos… tiempos que pronto volverán por lo que parece.- Cada vez me preocupo mas por lo que vaya a pasar.
-¡Tranquila que no te vas a separar de mi eh! Yo me voy contigo aunque tenga que dormir debajo de un puente pero no te vas a quedar sola ahí con la panda de inútiles que ahí por ese instituto suelto…- En estos momentos es cuando sé que Amanda es como mi hermana… lo haría todo por mí.
-No Amanda, tú tienes aquí a Dougie, a tu madre… Yo no tengo nada por eso tengo que irme, no lo deseo pero sé que debo. Si no me voy, vendrán los servicios sociales a por mí, entonces no habrá marcha atrás.- No estoy por la labor de que me vengan a buscar unos tíos, que me saquen de casa como si fuese una loca.
-¿Y tú no tienes a nadie aquí o qué? ¿Qué le vas a decir a los chicos? ¿Y a Tom? Le dolería muchísimo…- No había caído en Tom… y mucho menos en los chicos…
-Pues no lo sé… tendré que decírselo de la manera que lo entienda… a no ser que denuncie a “mi padre” por maltrato.- Que no sería una mala idea pero…
-Ala tampoco te pases… pero no se… algo podrías hacer… ¿Con cuántos años eres mayor de edad en Inglaterra?-
-Pues no lo sé… como no se lo preguntemos a estos… seguro que ellos lo saben.- Tampoco me hace mucha gracia que me vean llorando y menos Tom.- ¿Puedes ir tu a preguntar por favor?
-Claro, no te preocupes.- Amanda se levantó y fue hasta el salón. Al rato volvió con la información.
-Pues según Harry, es a los 18, lo que pasa que si aparentas menos de 21 años te piden identificación, entonces en todos los lados que se vende alcohol ves que dice: “Under 21” o “Think 21” y eso confunde a la gente.- Bueno majo, parece que se ha leído la enciclopedia o algo por el estilo.
-Gracias por la información, enciclopedia para Gnomos jajajaja.-
-De nada caraculo.- Ya volvemos a nuestros motes…
-No, en serio. Gracias por todo de verdad.- Nos miramos y nos dimos un abrazo de esos que nos dábamos de pequeñas cuando alguna se sentía muy mal.
-Bueno… ya que estamos las dos aquí solas… solo quedan dos días para tu cumpleaños asique…dime que te gustaría tener.- Ostias la mierda del cumpleaños ya está al caer… esperemos que no pase como el año pasado que me empaparon con Coca-Cola.
-Ay no por dios… no quiero nada en especial en serio… solo quiero que se arreglen las cosas y que me pueda quedar aquí con todos vosotros.- Aunque por desgracia no creo que eso se pueda solucionar tan a la ligera.
-Si que quieres algo asique he pensado en comprar billetes para irnos a España con los chicos y con María y Rachel. Así se lo podríamos enseñar y que no se traguen todo el rollo de los guías de los  museos. Les llevaríamos donde nos conocimos y tal… ¿Qué te parece?-
-Me parece una genial idea… podría estar bien pero no quiero que te gastes tanto dinero. Si eso, nos pagamos cada uno nuestro billete y te valdrá como un no regalo de cumpleaños.- Si te digo la verdad, no le veo el sentido a lo que acabo de decir, como muchas veces me pasa…
-Bueno, vamos a decírselo a ellos haber si pueden que con lo del Tour de Wonderland tienen que estar con un cacao mental…- Y otro problema es ese. Si me voy a España a vivir, no podre ir al Tour y no me gustaría quedarme en mi casa sin poder ver a los chicos en acción.
-Vale, vamos a decírselo. ¡Pero no ha sido idea mía si les perece mal eh!- Siempre le echo yo a ella la culpa.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Capitulo 28:

Nos sentamos en los sofás del salón para ver los premios. Danny acaparó un sofá para el solo porque el señorito se tenía que tumbar ya que le daban dolores de rodilla.
-Arreando que es gerundio.- Dijo Rachel quitándole las piernas de Danny lo que hizo que se cayese al suelo de un golpetazo.
-Joder Rachel… me has fastidiado el chiringuito.- Si por chiringos fuera….
Mi móvil empezó a vibrar y después a sonar. Me levanté y me fui a un lugar apartado. En la pantalla ponía Rick. Mi padre.
-¿Si?-
-Hola, Alma. ¿Qué tal?- Bueno y ahora me viene con esas…
-Bien. ¿Qué quieres?- Fui directa al grano.
-Veras, ¿Te ha dicho tu madre que esta semana estaba en España no?
-Pues no, me dijo que se había ido con la madre de Amanda a Glasgow para no sé que de un negocio importante.
-Pues perdona que te diga pero te ha mentido.-
-¿Qué? Eso es imposible. Me lo hubiese dicho. No creo que sea un secreto irse a España…-
-Pues esque tu madre y yo hemos tenido un juicio por lo de tu custodia.-
-¿Qué pasa con mi custodia?-
-Pues todo esto ha venido porque no me parece justo que no pases los fines de semana conmigo asique el juez le ha quitado la custodia a tu madre y me la ha dado a mi.- Oh por dios esto no me puede estar pasando a mi… dime que esto es un sueño.
-Ah vale… ¿Entonces tengo que irme de mi casa e irme a la de Clara?-
-Si, pero no te vas a la de Clara… se que lo que te voy a decir es muy difícil pero lo tienes que hacer porque ahora tienes que vivir conmigo.-
-Vale, pues me voy contigo y ya está, ningún problema.-
-El problema es que no vas a vivir en Inglaterra… vas a volver a España.- ¡¿Qué?!
-No… no…-
-Lo siento hija…-
-¿Cómo me puedes hacer esto? Hace 10 años que no me ves, ¿Y ahora me reclamas cuando ya tengo una familia echa?-
-Si, porque eres mi hija de sangre joder.-
-¡ESTO ES INJUSTO!- Le colgué y tiré el móvil al suelo haciéndose pedazos.
¡Todo me sale mal! Esto es injusticia pura y dura… no me pueden hacer esto. ¿Qué va a pasar con Amanda? No la puedo dejar aquí sola con mi madre y la suya… la desagradaría… ¿Y Tom? No por dios… me muero si tengo que dejar a Tom… ¿Rachel y María? Sin ellas nada… esto no puede ser a si ¿Y los chicos? No les puedo dejar así como así tirados en la cuneta… sé que me necesitan… Tengo que hacer algo… pero no sé por dónde empezar. Todo a mí alrededor se desmorona. Mi sueño se hace pedazos. Adiós Inglaterra, o lo que es peor… Adiós McFly.

Capitulo 27:

Estábamos tumbados los dos en su cama, yo recostada sobre su pecho desnudo. No penséis mal porque no habíamos llegado hasta el final… que mal.
-Estoy pensando en teñirme el pelo…- Dijo Tom tocándose el pelo.
-¿Tu? Já. No me lo creo.- Le dije riéndome.
-¿Qué te apuestas a que mañana me ves con el pelo teñido?- Ya estamos con los desafíos…
-De todo lo que tú quieras porque sé que voy a ganar…-
-Te juro que mañana voy al instituto con el pelo marrón.- ¿Este se va a estropear el pelo con lo que lo quiere? Si, Ja voy yo y me lo trago.
-¿Y quién te ha metido esa idea en la cabeza?- Estoy segura de que ha sido Danny.
-Pues Dougie. El se lo va a teñir también.- Uis… casi acierto.
-¿De qué se lo va a teñir?- Le pregunté con mucho interés. Seguro que de algo raro… ya sabemos como es Dougie.
-Pues no lo quiere decir. Dice que es una sorpresa y que por nada del mundo se tiene que enterar Amanda.- Joer con los secretitos… ¿no decían que eran de viejas?
-Vale, vale soy una tumba.- Le dije echándome la cremallera de los labios.
-¿Sabes que Danny se tiñe el pelo?- Bueno majo… este se cree que no me leo las revistas donde vienen ellos.
-¡No lo sabía! Por cierto, estoy siendo sarcástica.- Le puse el careto de ¬¬
-Ay amor, lo siento, ¡No soy adivino!- Que no dice… se compró el otro dia la bola de la bruja Lola…
-¿Sarcástico?- Le pregunté alzando las cejas.
-Me pillaste.- Esque hijo mío, no sabes mentir… eh esto que no salga de estas paredes… ¡Bueno majo que ya me da la cosa a la cabeza!
-Se me da bien pillar a la gente.- No lleva doble sentido…
-Ya veo…-Dijo levantándose de la cama y escondiéndose entre las cortinas.
-Venga ya Tom… No seas infantil.-
-Sabes que lo soy. Si no lo fuese no tendría una colección de peluches Disney.- Dijo apuntando al sillón repleto de esos escalofriantes pero a la vez monísimos juguetes. Y digo escalofriantes porque no me gusta que me observen mientras duermo y sé que estos personajillos tienen algo de malvado por dentro.
-¡Jajajajaja! Es verdad, me acuerdo que salió un reportaje en la televisión sobre tus aficiones y una de ellas es coleccionar esos peluches.- Si, me acuerdo perfectamente. Lo vi con Amanda y Robert un amigo de España y desde ese momento nos contagiamos de la locura de McFly.
-¿Y no cambiasteis de canal?- Me dijo por el rabillo de la cortina.
-¡Pues no! También salió una foto de tus peluches y en medio estaba el pobre Marvin ahí escondido…- Pobrecillo… y que suerte de tener a un chico como él.
-A él le gusta estar entre peluches. Creo que se imagina que son de su especie.- Dijo Tom. E aquí algo tonto.
-Que monada de gato.- Yo me llamo Ralph (tontería)
-Si, es la monda. ¡Marvin! ¡Chico ven aquí!- Dijo Tom llamando al gato canela. La puerta se abrió y apareció una cosita chiquitita maullando.
-Ven aquí…- Dijo Tom poniéndose de cuclillas para auparle.
-Es una monada.- Dije. Tom alzó la mirada y me lo puso en mi regazo.
-¡Marvin! ¡Hay que bonito eres!- Que cuco es este lindo gatito, me parezco al gato ese… ¿Cómo se llamaba? Mmm… ¡Silvestre!
-A mi no me dices esas cosas…- Me dijo Tom haciendo pucheritos y cruzando los brazos. Que infantil puede llegar a ser este niño…
-A ti te lo digo por otros medios.- Y seguro que piensa mal…
-Vale, creo que ya se como… salidorra…- ¿Yo? Uy que va….
-Encima que te lo digo…- Le dije acariciando mas fuerte a Marvin.
-Me encanta que te enfurruñes.- Bueno, bueno… el tigreton y nunca mejor dicho.
-No me tientes anda…-
-Algún dia te tentare.- Me dijo Tom guiñándome un ojo. Madre mía como está la juventud…
-¡Tom Fletcher y Alma no sé que no sé cuantos! ¡¿Me hacéis el favor de bajar?!- Se oyeron los gritos de María venir desde abajo. Posiblemente de la cocina.
-Ya nos ha cortado el rollo.- Me dijo poniéndose la camiseta. Solté a Marvin en el suelo y se acostó entre los peluches de Disney.
-¿Qué rollo?-
-Nada déjalo.- Uis que mal me pone cuando me dicen eso y en realidad han dicho algo.
Bajamos las escaleras y vimos a María de brazos cruzados en medio del descansillo.
-¿No os da vergüenza iros a hacer vuestras cosas sin avisarnos? Nos estábamos asustando. Además estábamos llamando a Marvin y tampoco venia.- Joder macho… se parece a mi madre…
-Estábamos arriba con Marvin.- Explicó Tom.
-Pues se oía un piano…- Nos dijo María. Se habrá percatado de que ha desvelado una de sus nuevas canciones para el disco.
-Le he tocado la canción de She Falls Asleep.-
-¿Qué hemos dicho, Tom?- Dijo Harry que estaba apoyado en el cerco de la puerta.
-Que no desvelaríamos las canciones nuevas.- Recitó Tom.- Pero…
-¿Pero?- Dijo Harry. Parece ser que lo ha estado escuchando todo.
-Pero esque la canción va dirigida a ella y me parecía justo podérsela enseñar.- Ay que mono… lo reconoce y todo.
-Ya Tom pero hay algunas cosas que te las tienes que guardar en el bolsillo.- Como la María… bendita hierba.
-Bueno, lo siento ¿Vale? A sido un error.- Joder también Harry es demasiado duro con el…
-Harry… él lo siente de verdad, no ha sido su intención. Las personas se equivocan continuamente.- Le dije poniendo una mano sobre el hombro de Tom.
-Alma… mira me callo porque ya iba a soltar una burrada.-
-Pues dímelo.- Aquí la verdad por delante no los secretitos.
-No quiero tener problemas contigo…- ¿Eso es una amenaza? Bueno majo…
-Dímelo y así te quedas a gusto. Me da igual lo que sea, Harry. Eres mi amigo y quiero que seas sincero.-
-Pues que te meten donde no te llaman.- Dijo Harry poniéndose serio. Vale, creía que todo esto iba de coña.
-Harry, ¿eres idiota? A mi novia no la hables así. Estoy en todo mi derecho en enseñarle la canción porque es mía y no tuya ¿Estamos?- Madre…
-¡Ya pero es para el grupo asique eso lo convierte en nuestra!- Dijo Harry gritando. Se abrió la puerta de la cocina y salieron Dougie, Amanda, Rachel y Harry.
-¡Pelea, pelea!- Dijeron Dougie y Danny a la vez. Bueno… ya vienen estos a arreglarlo.
-¡Mira Harry a mi no me vengas tocándome el plátano mágico eh! La canción es mía y punto se acabó la función.- ¿El plátano mágico? ¿Qué coño?
-Que no es tuya flipado.- Dijo Harry alzándole la mano a Tom.
-¡No te atrevas a alzarme la mano!-Gritó Tom yendo hacia él.
-A mi no me mandas Thomas Fletcher.- Dijo Harry con tono sarcástico. Al final salen mal parados.
-¡TE VAS A ENTERAR!- Fue hasta Harry pero María se puso en medio.
-Lo que nos faltaba ahora es que os peleéis. Estáis actuando como niños pequeños.-
-A empezado el picándose por lo del piano. ¿Qué pasa? ¿El puede tocarte un ritmo con la batería y yo no le puedo cantar una canción a Alma o qué? A ver si voy a ser yo el único que no puede en esta maldita casa.-
-Venga ya, estáis peleando a lo tonto. Dejarlo ya…- Les dije a los dos.- Tom, no me gusta que pelees… encima por tonterías.- Vamos, ya lo que nos faltaba por ver.
-Vale. Ya paro.- Dijo. Se cabreó y se fue hacia la cocina.
-Ahora vengo.- Me fui a la cocina, entré y le encontré en un taburete sentado y delante estaban sus cereales favoritos.
-¿Estas bien?- Le pregunté con tono solemne. Alcé las manos hasta llegar a su cintura y la rodeé entrelazando las manos.
-Si, tranquila. Harry está raro, nunca me había hablado a si.- Joder parece que Tom es la mujer de Harry.
-Tranquilo, seguro que hoy tiene un mal dia. No le des más vueltas.- Le dije dándole la vuelta en el taburete. Tom pasó sus manos por mi cintura y nos quedamos mirándonos como si el tiempo se hubiese parado. El a mis ojos verdes y yo en sus ojazos marrones…