miércoles, 3 de noviembre de 2010

Capitulo 27:

Estábamos tumbados los dos en su cama, yo recostada sobre su pecho desnudo. No penséis mal porque no habíamos llegado hasta el final… que mal.
-Estoy pensando en teñirme el pelo…- Dijo Tom tocándose el pelo.
-¿Tu? Já. No me lo creo.- Le dije riéndome.
-¿Qué te apuestas a que mañana me ves con el pelo teñido?- Ya estamos con los desafíos…
-De todo lo que tú quieras porque sé que voy a ganar…-
-Te juro que mañana voy al instituto con el pelo marrón.- ¿Este se va a estropear el pelo con lo que lo quiere? Si, Ja voy yo y me lo trago.
-¿Y quién te ha metido esa idea en la cabeza?- Estoy segura de que ha sido Danny.
-Pues Dougie. El se lo va a teñir también.- Uis… casi acierto.
-¿De qué se lo va a teñir?- Le pregunté con mucho interés. Seguro que de algo raro… ya sabemos como es Dougie.
-Pues no lo quiere decir. Dice que es una sorpresa y que por nada del mundo se tiene que enterar Amanda.- Joer con los secretitos… ¿no decían que eran de viejas?
-Vale, vale soy una tumba.- Le dije echándome la cremallera de los labios.
-¿Sabes que Danny se tiñe el pelo?- Bueno majo… este se cree que no me leo las revistas donde vienen ellos.
-¡No lo sabía! Por cierto, estoy siendo sarcástica.- Le puse el careto de ¬¬
-Ay amor, lo siento, ¡No soy adivino!- Que no dice… se compró el otro dia la bola de la bruja Lola…
-¿Sarcástico?- Le pregunté alzando las cejas.
-Me pillaste.- Esque hijo mío, no sabes mentir… eh esto que no salga de estas paredes… ¡Bueno majo que ya me da la cosa a la cabeza!
-Se me da bien pillar a la gente.- No lleva doble sentido…
-Ya veo…-Dijo levantándose de la cama y escondiéndose entre las cortinas.
-Venga ya Tom… No seas infantil.-
-Sabes que lo soy. Si no lo fuese no tendría una colección de peluches Disney.- Dijo apuntando al sillón repleto de esos escalofriantes pero a la vez monísimos juguetes. Y digo escalofriantes porque no me gusta que me observen mientras duermo y sé que estos personajillos tienen algo de malvado por dentro.
-¡Jajajajaja! Es verdad, me acuerdo que salió un reportaje en la televisión sobre tus aficiones y una de ellas es coleccionar esos peluches.- Si, me acuerdo perfectamente. Lo vi con Amanda y Robert un amigo de España y desde ese momento nos contagiamos de la locura de McFly.
-¿Y no cambiasteis de canal?- Me dijo por el rabillo de la cortina.
-¡Pues no! También salió una foto de tus peluches y en medio estaba el pobre Marvin ahí escondido…- Pobrecillo… y que suerte de tener a un chico como él.
-A él le gusta estar entre peluches. Creo que se imagina que son de su especie.- Dijo Tom. E aquí algo tonto.
-Que monada de gato.- Yo me llamo Ralph (tontería)
-Si, es la monda. ¡Marvin! ¡Chico ven aquí!- Dijo Tom llamando al gato canela. La puerta se abrió y apareció una cosita chiquitita maullando.
-Ven aquí…- Dijo Tom poniéndose de cuclillas para auparle.
-Es una monada.- Dije. Tom alzó la mirada y me lo puso en mi regazo.
-¡Marvin! ¡Hay que bonito eres!- Que cuco es este lindo gatito, me parezco al gato ese… ¿Cómo se llamaba? Mmm… ¡Silvestre!
-A mi no me dices esas cosas…- Me dijo Tom haciendo pucheritos y cruzando los brazos. Que infantil puede llegar a ser este niño…
-A ti te lo digo por otros medios.- Y seguro que piensa mal…
-Vale, creo que ya se como… salidorra…- ¿Yo? Uy que va….
-Encima que te lo digo…- Le dije acariciando mas fuerte a Marvin.
-Me encanta que te enfurruñes.- Bueno, bueno… el tigreton y nunca mejor dicho.
-No me tientes anda…-
-Algún dia te tentare.- Me dijo Tom guiñándome un ojo. Madre mía como está la juventud…
-¡Tom Fletcher y Alma no sé que no sé cuantos! ¡¿Me hacéis el favor de bajar?!- Se oyeron los gritos de María venir desde abajo. Posiblemente de la cocina.
-Ya nos ha cortado el rollo.- Me dijo poniéndose la camiseta. Solté a Marvin en el suelo y se acostó entre los peluches de Disney.
-¿Qué rollo?-
-Nada déjalo.- Uis que mal me pone cuando me dicen eso y en realidad han dicho algo.
Bajamos las escaleras y vimos a María de brazos cruzados en medio del descansillo.
-¿No os da vergüenza iros a hacer vuestras cosas sin avisarnos? Nos estábamos asustando. Además estábamos llamando a Marvin y tampoco venia.- Joder macho… se parece a mi madre…
-Estábamos arriba con Marvin.- Explicó Tom.
-Pues se oía un piano…- Nos dijo María. Se habrá percatado de que ha desvelado una de sus nuevas canciones para el disco.
-Le he tocado la canción de She Falls Asleep.-
-¿Qué hemos dicho, Tom?- Dijo Harry que estaba apoyado en el cerco de la puerta.
-Que no desvelaríamos las canciones nuevas.- Recitó Tom.- Pero…
-¿Pero?- Dijo Harry. Parece ser que lo ha estado escuchando todo.
-Pero esque la canción va dirigida a ella y me parecía justo podérsela enseñar.- Ay que mono… lo reconoce y todo.
-Ya Tom pero hay algunas cosas que te las tienes que guardar en el bolsillo.- Como la María… bendita hierba.
-Bueno, lo siento ¿Vale? A sido un error.- Joder también Harry es demasiado duro con el…
-Harry… él lo siente de verdad, no ha sido su intención. Las personas se equivocan continuamente.- Le dije poniendo una mano sobre el hombro de Tom.
-Alma… mira me callo porque ya iba a soltar una burrada.-
-Pues dímelo.- Aquí la verdad por delante no los secretitos.
-No quiero tener problemas contigo…- ¿Eso es una amenaza? Bueno majo…
-Dímelo y así te quedas a gusto. Me da igual lo que sea, Harry. Eres mi amigo y quiero que seas sincero.-
-Pues que te meten donde no te llaman.- Dijo Harry poniéndose serio. Vale, creía que todo esto iba de coña.
-Harry, ¿eres idiota? A mi novia no la hables así. Estoy en todo mi derecho en enseñarle la canción porque es mía y no tuya ¿Estamos?- Madre…
-¡Ya pero es para el grupo asique eso lo convierte en nuestra!- Dijo Harry gritando. Se abrió la puerta de la cocina y salieron Dougie, Amanda, Rachel y Harry.
-¡Pelea, pelea!- Dijeron Dougie y Danny a la vez. Bueno… ya vienen estos a arreglarlo.
-¡Mira Harry a mi no me vengas tocándome el plátano mágico eh! La canción es mía y punto se acabó la función.- ¿El plátano mágico? ¿Qué coño?
-Que no es tuya flipado.- Dijo Harry alzándole la mano a Tom.
-¡No te atrevas a alzarme la mano!-Gritó Tom yendo hacia él.
-A mi no me mandas Thomas Fletcher.- Dijo Harry con tono sarcástico. Al final salen mal parados.
-¡TE VAS A ENTERAR!- Fue hasta Harry pero María se puso en medio.
-Lo que nos faltaba ahora es que os peleéis. Estáis actuando como niños pequeños.-
-A empezado el picándose por lo del piano. ¿Qué pasa? ¿El puede tocarte un ritmo con la batería y yo no le puedo cantar una canción a Alma o qué? A ver si voy a ser yo el único que no puede en esta maldita casa.-
-Venga ya, estáis peleando a lo tonto. Dejarlo ya…- Les dije a los dos.- Tom, no me gusta que pelees… encima por tonterías.- Vamos, ya lo que nos faltaba por ver.
-Vale. Ya paro.- Dijo. Se cabreó y se fue hacia la cocina.
-Ahora vengo.- Me fui a la cocina, entré y le encontré en un taburete sentado y delante estaban sus cereales favoritos.
-¿Estas bien?- Le pregunté con tono solemne. Alcé las manos hasta llegar a su cintura y la rodeé entrelazando las manos.
-Si, tranquila. Harry está raro, nunca me había hablado a si.- Joder parece que Tom es la mujer de Harry.
-Tranquilo, seguro que hoy tiene un mal dia. No le des más vueltas.- Le dije dándole la vuelta en el taburete. Tom pasó sus manos por mi cintura y nos quedamos mirándonos como si el tiempo se hubiese parado. El a mis ojos verdes y yo en sus ojazos marrones…

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