jueves, 18 de noviembre de 2010

Capitulo 36:

Otra vez en casa, he pasado más tiempo de casa en casa que en la calle. Lo bueno ahora es que voy con Tom y su mano dirige la mía dando pequeñas chispas de energía que me daban ganas de cogerle, llevármelo a mi habitación y no soltarle.
Entramos en casa, no estaba Amanda.
-Ostias, he perdido mi móvil.- Dijo Tom que no paraba de menearse los pantalones.
-No lo has perdido. Está en tu casa, encima de la mesa, tolai.- Memorias a corto plazo.
-Anda coño… ya decía yo que no estaba en los bolsillos de mis pantalones.- Dijo Tom poniendo una sonrisilla sarcástica.
El teléfono de mi casa empezó a sonar con el timbrecito ese asqueroso que le ha puesto mi madre. Fui hasta él y lo descolgué.
-¿Si?
-¿Alma, eres tú no?
-Si, soy yo, ¿Quién eres?
-Soy María. Te llamaba para saber dónde estabas y para saber si has hecho algo malo.
-No te preocupes, estoy en buena compañía.
-¡Uyuyuy! Ya me contaras esa buena compañía. A por cierto, prepárate para mañana. Es tu dia especial.- Y dale con mi cumpleaños…
-Que si María, que sí, pero que no quiero ningún regalo. No quiero que os molestéis.
-Anda ya, tú déjanoslo a nosotros que te lo vas a pasar chachi piruli.
-¿Lo hablamos mañana? Estoy cansada.- Mentira pero bueno.
-Vale, descansa. Te quiero.
-Y yo.- Colgué.
Me giré y Tom estaba tirado completamente en el sofá.
-Estás hecho un gandul. Anda tira y déjame un sitio.- Me quedé delante del con los brazos en jarras.
-Déjame dormir, bruja.- Contestó dándose la vuelta en el sofá.
-¡Uy lo que me ha dicho!- Este se cree que me he caído de un fresno o que he nacido ayer. Su cuerpo se empezó a agitar como si se estuviese descojonándose vivo.- ¿Te estás riendo, capullo?
-Puede…ser… ¡JAJAJAJAJAJAJA!- La madre que lo parió. Si esque no puede pronunciar palabra con la risa que le ha entrado. Algún dia se tendrá que levantar y me apuesto de que se levantará al baño. Yo ya hubiese ido.
-Venga Tom…- No recibí respuesta.- Pues nada, yo me voy mi habitación, a mi camita blandita a tumbarme un rato. Si quieres algo, estaré ahí.- Si no le chantajeo no hay forma de que se levante. Pero nada, ni un solo movimiento.
Subí las escaleras lo más lento que pude para que se diese cuenta. Como le gusta fastidiar. Pegué un pisotón en el escalón y subí corriendo hasta entrar en mi habitación cerrando la puerta detrás de mí. Cogí el bajo, lo enchufé al amplificador y me puse a tocar. La pena es que no suena tan alto como una guitarra…Un momento…Amanda tiene guitarras. ¡Muahahahaha!
Salí de mi habitación y entre en la de Amanda. Faltaba una de sus guitarras. Cogí la primera que tenía a mano, que ya estaba enchufada al amplificador y me puse a tocar como uno de estos heavy, así veras como se despierta.
La desconecté un minuto para saber si se oían ruidos, pero nada, el niño no sube. Pues nada, momentos desesperados necesitan medidas desesperadas. Solté la guitarra encima de la cama y salí por la puerta decidida a despertarle yo misma.
Tom seguía ahí tirado en el sofá. Me acerqué con cuidado para que no se percatase de mi presencia. Empecé a acariciarle la espalda con delicadeza. Miré sus brazos que tenían la piel de gallina. Bajé mis manos hasta llegar a sus piernas. De pronto se levantó como a la velocidad de la luz y atrapó mi cara entre sus manos y empezó a besarme con mucha pasión. Este es el efecto que quería causarle. Hablando mal: le he puesto un rato cachondo. Deslizó sus manos debajo de mi camiseta, la empujó hacia arriba y me la quitó lanzándola a tomar por culo.
-Como me hayas roto la camiseta me la pagas, señor tengoganasdesexo.- Le dije entre jadeo y jadeo.
-Vale, señora provocachicosparatenerganasdesexo.- Copiota de nombres.
Nos caímos del sofá y empezamos a revolcarnos por el suelo. Dios que guarrada. Tom me desabrochó los pantalones. No estoy segura de llegar o no a este paso. Es un paso importante… pero, ¿Qué dices Alma? Ya lo has hecho con él, ¿O es que no te acuerdas? Pues claro que me acuerdo, cabeza hueca.
-Creo que no deberíamos pasar de aquí, Tom- No quiero volver a llegar tan lejos, al menos hasta que me vuelva a preparar psicológicamente hablando, mal pensados.
-Joder, ahora que me había dado el calentón, me lo bajas.- Dijo Tom parando.
-Tío eso suena muy mal. Te puedo bajar el calentón pero también te puedo bajar otra cosa… ¿Me explico?- Porque creo que he sido muy clarita.
-Que mal pensada eres. Te juntas demasiado con Rachel.-
-Lo sé jajajaja. Bueno, creo que deberíamos dejar esto para otro momento.- Recogí mi camiseta y me la puse sin mirar a Tom.
-Si, creo que eso sería lo mejor… por cierto… ¿Qué hora es?- Buena pregunta. Miré mi reloj. Marcaban las nueve de la noche, una hora más en España (Menos en Canarias). Se lo mostré y asintió
-Creo que va siendo hora de irme a mi casa. Mañana no creo que podamos vernos, tengo mazo de exámenes y tengo que estudiar, hacer deberes…-Dijo Tom. Nos levantamos los dos del suelo y acompañé a Tom hasta la puerta.
-Cuando llegue a casa me conecto y hablamos. Ya de paso llamaré a mi madre que hace mucho que no hablo con ella.- Dijo poniéndose la sudadera.
-Me parece bien, luego hablamos. Adiós, rubio. Te quiero.- Me despedí ya en la puerta.
-Y yo a ti, princesa.- Echó a andar y cuando le perdí de vista cerré la puerta. Esperemos que no la armen para mi cumpleaños. Les temo.

7 comentarios:

  1. see notaaa?? =) alaa vengaa majaa pontee a trabajaar

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  2. no seras capaz?? que maalaa..
    tuu miissmaa yoo noo sooy la unicaa ''seguidooraa'', jajaajajajajaja
    teeQ

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  3. Jjajajaja si ke soy capaaz!! ademas, lo voy a hacer!! ke te apuestas??
    xDDD
    nada nada ke se esperen xDDD
    teeeeQQQ

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  4. veeengaa yaaaa,,, no puueedes seer asii de perveersaaaa!!! jajaajaj tee tendriaaaan que ooiir tuss fanss anda que como lo leean te dejan la mitaad CAZURRA :P
    alaa meloona ni se te ocurra subirlo en navidades que te qedas sin oyenteesssSsS
    veengaa un kiss

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