A las once daba la hora del recreo, acuérdate Alma. Siempre se me ha dado fatal el recordar el horario, las horas y los nombres de los profesores, aunque ya tenemos dos motes para las profesoras de español y música: la tía de Greenpeace y la dientes de mula.
Salimos por la petada puerta principal, me recordaba a cuando los chicos de mi clase hacían el llamado “bollo humano” empujando a todo el mundo haciendo que algún que otro patoso se cállese al suelo.
-Veniros a las piedras de allí. Nosotras siempre nos ponemos allí.- Nos dijo María.
-¿No esperamos a Rachel?- Dijo Amanda. No me había acordado de que Rachel estaba en la sala de castigados.
-No, cuando salga ella sabrá dónde ir. Se conoce este instituto mucho más que yo. Creo que lleva aquí desde que era pequeñaja.- Interesante… Caminamos hasta las grandes piedras rodeadas de césped recién cortado. Se notaba que esto tiene buen prestigio.
-En nuestro instituto no había cosas de estas, no había ni cafetería.- Contó Amanda sentándose en el césped. María se subió hasta arriba de la piedra.
-Te equivocas, si que había cafetería lo que pasa es que al año la demolieron porque estaba en zona peligrosa de gas o no sé qué rollos se inventaron los profesores, pero yo creo que la demolieron porque pasábamos demasiado tiempo allí dentro.- Los profesores a veces pueden llegar a ser muy troleros.
-Ah pues eso yo no lo sabía.- Dijo Amanda.
-Me parece a mí que tú nunca te enteras de nada, ¿verdad?- Dijo María de buenas.
-No, lo que pasa es que ando empanada estos días… y no me entero ni de la mitad de las cosas que me dicen, por ejemplo, en música no me he enterado ni de la mitad de las cosas que le ha dicho Rachel a la profesora.- Señoras y señores, Amanda y su empanamiento absoluto. Sí, siempre ha sido así.
A lo lejos venían Rachel y Danny y detrás de ellos venían Harry, Dougie y Tom. Venían hacia aquí.
-¿Siempre han estado tan “cerca” Rachel y Danny?- Le pregunté a María.
-Cada año están más cerca… ellos dos creo que se quieren lo que pasa es que parece que no se atreven a decírselo y a mí me gustaría verles juntos ya.- Tiene razón… hasta hacen buena pareja y todo.
-¡Hola, chicas!- Dijo gritando Rachel. A esta se le va la cabeza en seguida, va para el manicomio. Harry, Dougie, Danny y Tom venían tarareando una canción que me resultaba muy familiar.
-Alma… ¿No te suena la canción que están tarareando?- Me susurró Amanda en el oído. Por mas que intentase recordar donde había escuchado esa canción, no me salía.
-Si te digo la verdad, creo que sí pero no recuerdo muy bien de que… Chicos, ¿Dónde habéis escuchado esa canción?- Tengo la intriga en el cuerpo.
-La hemos oído en el aula seis…- Comenzó a decir Harry.
-¿En el aula seis? ¡Chicas, es vuestra canción!- Saltó de repente María. ¡I’ll Be Ok!
-¿Pero qué canción?- Preguntó Rachel.
-Es que tu no estabas cuando Alma y Amanda salieron al centro por petición de la profesora a demostrar de lo que eran capaces de hacer.- Les explicó María.
-¿Es vuestra la canción?- Dijo Tom. No, es de mi abuela que ha bajado del cielo y nos a dado una partitura con la canción celestial, no te jode…
-Si, pero no es muy buena… necesita unos retoques…- Dijo Amanda. Todos se sentaron a nuestro alrededor.
- Pues nos ha parecido que esta genial y hemos pensado que podríamos utilizarla como cover para nuestro segundo álbum.- Dijo Danny que estaba apoyado entre las piernas de Rachel, ¡no penséis mal mentes sucias!
-¿Qué dices? ¿Va en serio?- En ese momento venia una chica corriendo hacia Tom.
-¡TOM!- Y se echó en sus brazos. ¿Quién será?
-¡Enana! ¿Qué tal el día?- Tengo que investigar quien es esta chica… tiene cierto parecido a Tom…
-Genial, bueno solo venía a saludarte y ya me voy que me esperan las amigas, chao guapo.- Y se fue corriendo. Todos nos quedamos mirándole fijamente menos Dougie, Harry y Danny.
-No me matéis con la mirada que solo es mi hermana Miriam… que humos por favor…- Fiu, falsa alarma. Ya decía yo que se parecen bastante, si es que soy tonta.
-Bueno, chicas… contadnos algo de vosotras y de España.- Dijo Harry. El pobre no ha hablado en todo el día… debe de estar cortadillo.
Les empezamos a decir cosas graciosas de los habitantes de España, como que a los que se van de botellón los llamamos “pedofas”, los tíos, algunos, son muy feos. Les contamos que íbamos a un colegio de monjas y que al entrar al instituto nos hacían ponernos de rodillas, lavarnos las manos, coger un rosario y empezar a decir el ave María y el padre nuestro.
-Eso sí que tiene que ser una grandísima mierda.- Dijo Dougie. Y cuánta razón tienes. Menos mal que no empezamos este curso allí. De pronto se acercaron las pijas. Que cotillas que son. Ya las odio y eso que es el primer día.
-Bueno, pero si están aquí la pato y la gallina.- Empezó a decir una de las pijitas. Esque encima vienen provocando las gilipollas.
-Ya llegó el grupo de lagartas a jodernos el día.- Saltó Rachel.- Venga anda, iros a poneros vuestra sesión diaria de botox que os hace falta, que ya se os cae la cara.- Esta deja mal a todo el mundo, no sé como lo hace…
- Este es nuestro sitio.- Dijo la jefa de las pijas. Todavía no se me sus nombres porque no he oído a nadie hablar de ellas pronunciando su nombre.
-¿A caso pone vuestro nombre?- Uh, que mal le ha dejado… un golpe duro para las pijotas estas.
-¿Todavía no te has enterado, Rachel?- Que cara de asco se le estaba poniendo a Rachel en estos momentos.
-Me he enterado de lo fea que eres, Jennifer. Y por cierto, se te está cayendo el tabique.- Vamos ya, ya tenemos el primer nombre en mi lista negra.
-Habló la cara pez.- Dijo Jennifer. Como se nota que esta tía se echa pote en la cara, además de la sombra de ojos, que la queda fatal por cierto y los labios pintados de rosita.
-Mira, ten cuidadito con lo que dices que hoy llevas.- ¡Pelea, pelea!
-Cállate, que ya te has metido en bastantes líos.- Dijo Danny. En eso tiene razón aunque yo no sé qué líos hubiese hecho pero me parece a mí que muy gordos.
-Jenny, ¿A qué has venido?- Dijo Harry. Bueno majo… ¿Y esa cordialidad?
-A hablar con las nuevas, ¿Verdad chicas?- Les dijo a sus perritos falderos. Como todo grupo de pijas, siempre hay la jefa y las dos o tres que la van lamiendo el culo.
-Pues ya te puedes ir yendo por dónde has venido.- Y dale, esta no me va a dejar hablar, lo veo.
-Te recuerdo, que mi padre es el director de todo esto… - Bueno, y ahora nos viene con estas. Esta tía es tonta.
-Pues me paso por el forro que tu padre sea el director, gilipollas.- ¡Bueno que se la come!
-Tranquila…- Dijo Danny poniéndole una mano en la rodilla. Uy que caricias…
-Le voy a decir que le as faltado al respeto.- Esta se quiere llevar otro puñetazo.
-Dile lo que quieras, me da igual.- La respondió Rachel. Interesante conversación…
-Jennifer, ¿Por qué no te vas y las dejáis en paz?- Esque si, no pintan nada aquí.- Pasa de ellas, Reich.- Dijo Tom mirando a Rachel.
-Pues mira, te voy a hacer caso… paso de estar con la plebe.- Y emprendió la marcha con las tres comeculos detrás.
-¡Ven aquí! Que como te coja…- La bomba a estallado, madre mia llega a estar mas cerca y se la come con patatas.
-¡Estate quieta coño!- Dijo Danny levantándose y cogiéndola por el brazo.
-¡Suéltame que esta hoy lleva!- ¡Que la pega!
-¡No me da la gana!- Dijo Danny haciendo que Rachel se volviese a sentar.
-¿Pero que la habéis hecho para que os trate así?- Dijo Harry.
-Empezó ella empujando a Amanda y luego yo la di un puñetazo en toda la tripa.- Les explique lo ocurrido en el pasillo.
-Coño, ¿Qué tú has sido la que le ha metido un puñetazo esta mañana?- Ahora me reconocerán en el instituto como la casca tripas.
-Y bien que ha hecho.- Me dijo Tom guiñándome un ojo. ¡Ains que mono!
-Ya ves.- Dijo Amanda.
-Joder, es que ya me sacan de quicio.- A todo el mundo, no eres la única…
-Bah, da igual, no la hagas caso.- Dijo María
-Joder, es que siempre es así. Parece que no tienen vida social y tienen que meterse con las nuevas, no os ofendáis.- Dijo Rachel, abrió las piernas para que se apoyase Danny y este puso los brazos encima de ellas.
-Pero no las hagáis caso, no merece la pena.- Al fin y al cabo María tenía razón.
-Ok.- Dijo Amanda.
-Está bien… pero como me tienten, no voy a dudar donde le daré esta vez el golpe.- En sus mismísimas partes por supuesto.
-Es que entre tanta zorra, tanta perra y tanta cerda nos da para hacer una granja.- ¡Ala!
-¿Y tú en que saco te metes?- Preguntó Danny.
-En el de las zorras que son más listas.- Y todo el mundo rompió a reír a carcajadas. Ella sí que sabe sacar una sonrisa.
Oímos un “ring”. El timbre, hora de volver a clase.
-¿Qué nos toca ahora, Amanda?- Le pregunté.
-Creo que tutoria.- Bien, una hora para pensar en él y solo en él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario