Acabamos la clase de Historia, joder que coñazo. Otro curso más que la suspendo, no me gusta para nada. Haber, ¿Qué me importan las vidas de Martin Lutero y su puta madre? Pues obviamente nada. Ya tengo bastante con ocuparme de la mía como para ocuparme de otras más. Las demás clases me las pasé pensando en mi padre, en la tal Clara y en lo que le iba a decir.
Llegó la hora del recreo. Hora en la que me tengo que enfrentar con mi padre. Pero primero tengo que llamar a mi madre para que me dé su número porque mal vamos si no lo tengo. Cogí el móvil y llamé a mi madre.
-Mama.- Madre que de ruido se oía. Esto me huele a fracasito.
-Cariñin, dime.- Como odio que me llame a sí.
-¿Tienes el numero de papa?- Le va a sonar a chino que yo le pida el numero.
-Si, pero ¿para qué lo quieres?- Lo que yo decía, ¿Esque una hija no puede llamar a su padre de vez en cuando?
-Para llamarle.- Que preguntas…
-Si, apunta.- Me apunté el extraño número y nos despedimos. Una mano me tocó la espalda.
-¡Ay coño que susto!- Era Brandon. Este quiere algo. Pero qué mala eres Alma. ¿Ya empezamos con tu paranoia mental?
-Tranquila, soy yo. No soy el fantasma de la opera.- Que bromista. Me cae bien el chico este, es majo.
-Ya veo, ¿Quieres algo?- Joder Alma que borde has estado ahí tía.
-Emm… si quería saber si ya has hablado con tu padre.- Me dijo muy interesado.
-Pues no, pero quédate porque le voy a llamar ya y no sé lo que va a suceder.- Nos fuimos hacia un banco y nos sentamos. Yo marqué el número de mi padre y le llamé. Una voz grave masculina se puso al teléfono.
-¿Si?- No me acuerdo ni de su voz…
-Papa, soy Alma.- Silencio. Y más silencio. Pasaron como unos tres minutos que a mí se me hicieron eternos y volvió a hablar.
-Alma, que raro que me llames.- Dijo mi padre muy serio.
-Lo sé, es que veras, te quería comentar una cosa. Alomejor no te sienta bien que yo lo haya descubierto pero me parece mucha coincidencia que esté en mi mismo instituto. Se trata de Clara, ¿La conoces?- Rick se aclaró la voz y habló.
-Ya veo que ya la as conocido.- No, si te parece…
-Pues sí. ¿Por qué nunca me dijiste que tengo una hermana?- Alma, tranquila, no llores. No vale para nada derramar las lagrimas ahora. La mano de Brandon me acarició la espalda para tranquilizarme. Es bueno tener amigos como él.
-Pensaba que ya te habías olvidado de mí.- Lo que pasa es que eres un cabron. Por dentro se me estaba formando una rabia descomunal.
-¡No lo hice porque eres mi padre! ¡¿Por qué nos abandonaste?!- Noté la mano de Brandon ahora en mi hombro.
-¡No tenía otra opción!- Ya, claro.
-Claro, y luego te tiras a la primera puta que te encuentras por ahí… eres despreciable…nunca te perdonaré por lo que le hiciste a mama.- Me quité el teléfono, colgué y lo estampé contra el suelo.
-Alma, tranquila.- Me dijo Brandon, me abracé a él con toda la fuerza que contenía por dentro y empecé a llorar. Miré por debajo de su hombro y vi a los chicos y las demás en la piedra mirándome. Mierda, seré tonta… joder, ¿Qué estará pensando Tom? Tengo que ir con ellos.
-Me tengo que ir. Gracias por todo.- Me fui corriendo. Vi como Tom se levantaba al verme. Llegué hasta él y me tiré a sus brazos.
-Amor, ¿Qué te pasa?- Pareceré una tonta llorando desconsoladamente.
-Nada, joder. Eso es lo que pasa.- Nos quedamos todos callados, Tom me abrazó con sus brazos y en un rato se me pasó.
-¿Quieres hablar de ello?- ¿Me ves con cara de hablar de ello?
-No. Sacar un tema para ocupar mi mente.- Uno o dos.
-Pues… - Dijo Amanda. En ese momento venia hacia nosotros Drake con una carpeta en la mano. Se acercó a Amanda y pasó de nosotros.
-Amanda, ¿Te importaría ayudarme con Biología?- Ala, y así por toda la cara.
-Claro, chicos nos vemos luego.- Madre que mala cara se le ha quedado al pobre Doug.
Una vez que se fueron alejando, Danny se puso a gritar como loco, como no.
-¡Te la pega con Drake! Ains Doug… tienes que aprender más de mi.- Habló el más indicado.
-¿De ti? Mira no hablemos que sino no paro….- Dijo Rachel. Pobre, lo que tiene que aguantar…
-Oh, esto me huele a insultito…-Soltó Tom por lo bajini. Mira que a veces puede ser pavo…
-Oye que no es mi culpa de que tu no quieras salir conmigo.- ¡Ala! Y lo dice aquí como si nada…
-Danny, te has pasado tres pueblos.- Dijo Rachel. Cogió sus cosas y se fue a paso ligero.
-Tío, que insensible eres…-Dijo Dougie. La que acaba de liar Danny… este chico es tonto.
-Danny, luego vas a hablar con ella como que yo me llamo Alma, ¿Entendido?- ¡Ya está bueno! Cuanta tontería ay por dios…
-Lo que tu digas, sargento.- Dijo Danny. Se tumbó en la hierba y cerró los ojos. Me levanté para ponerme bien los pantalones pero alguien me lo impidió rodeando mi cintura con sus brazos.
-Eh, tú no te mueves de aquí. Eres mi esclava.- Dijo Tom sentándome entre sus piernas. Me empezó a dar besos por todo el cuello. Ay que cosquillas. Me giré y subió hasta mi boca. La besó despacio y dulcemente.
-Ejem, ejem…- Dijo Doug aclarándose la voz.- Iros a un hotel. Tom se levantó me cogió de la mano y me llevó un poco más lejos de ellos.- La madre que los trajo. Serán cochinos…- Ya, ya Doug… sabemos que tu arias cosas peores con Amanda.
Tom me puso de espaldas a una pared y me rodeó la cintura con sus brazos.
-¿Qué quiere mi niña como regalo de cumpleaños?- ¡Mierda mi cumpleaños! Joder… el peor dia de mi vida.
-No me lo recuerdes.- Hija, ya te lo ha recordado.
-¿Por qué? Se supone que es un dia especial… y cuando digo especial…- Madre mía, ya se me está insinuando.
-No quiero sorpresas. Si lo celebramos, lo celebramos todos juntos tomando un helado o lo que sea.- Dije acurrucándome en sus brazos.
-Vale. ¿Tienes frio?- Me dijo extrañado. Brillaba el sol con fuerza y no corría ni una gota de aire.
-No, estoy teniendo uno de mis ataques de cariño.- Metí mis manos por debajo de su camiseta y le empecé a hacer cosquillas.
-Jajajajaja, ¡PARA, PARA! ¡AY QUE ME VA A DAR ALGO!- Ay qué mal suena eso… va a ser mejor que pare.- Gracias por parar a la cuarta alarma. Saqué mis manos de debajo de su camiseta y rodee con ellas su cuello. Me puse de puntillas y le besé tiernamente y, cómo no, el timbre se puso a sonar. Dios, cada vez odio mas ir al instituto. ¡YA SE! ¡Lo quemaré con los profesores dentro! Lo apuntaré en mi lista de cosas para hacer en el futuro. Prepararos profesores para la muerte¡¡¡ Muahahahaahahaha!!! Alma, te falta un tornillo a la cabeza.
OoOOHhHhh ¡¡¡ tom COMO SIEMPRE PERFECTO , Y CUANDO LO NECESITAS EL ESTA PARA AYUDARTE ¡¡ Q MONADA DE DIOS ¡¡
ResponderEliminaren serio me encanta*-*
ResponderEliminarTom es tan monoso^^