Es mucho más fácil tocar la canción teniendo una batería de fondo. Va a ser un exitazo.
-¡Eh! Yo quiero aprender a tocarla.- Dijo Danny.
-¡Yo también!- Dijeron Dougie y Harry a la vez.
-Vale, pues coged nuestros instrumentos si queréis.- Dijo María. Todos asintieron y se los dimos. María estuvo enseñando a Harry a tocarla con la batería, Rachel a Danny con la guitarra y yo a Dougie con el bajo.
-Vale, y yo me quedo de brazos cruzados.- Dijo Amanda cruzándose de brazos y sentándose en el sofá.
-Espera anda, voy a despertar a Tom.- Le dije quitándome el bajo y dándoselo a Dougie.- Empezad a tocar. No creo que te sea difícil pillar el ritmo, Doug.-
-Ok.- Dijo cogiendo el bajo y encendiéndole las luces.- Como me mola este bajo.
Salí por la puerta y me dirigí a la habitación de Tom. Abrí la puerta y me encontré una habitación vacía.
-Pero bueno, ¿Dónde se habrá metido?- Estará jugando a Star Wars. Oí ruido en la cocina y fui a ver quien había.
-¿Hola?- Pregunté sin ver a nadie.
-¡Ey! Estoy dentro de la despensa.- Dijo una voz que me resultaba familiar. Fui hasta la despensa y me encontré a Tom rebuscando por los cajones. Estaba vestido con una camiseta azul con el dibujo de un alien en un ovni estrellado.
-¿Pero qué haces aquí revolviendo las cosas?- Le pregunté mirando el desastre que estaba formando.
-Pues que no encuentro mis chocopops.- Dijo así tan alegremente, como el que no quiere la cosa.
-¿Es una caja verde con un lobo con un cuenco de cereales?- Si, que dibujo mas infantil.
-Si, pero no la encuentro por ninguna parte.- Movió una caja y se le cayeron encima dos más.
-Haber cabeza hueca, la caja que buscas está encima de la encimera.- Le señale con el dedo para que se enterase.
-¡Madre mía! ¿Qué haría yo sin ti?- Me dijo Tom aupándome y sentándome encima de la encimera.
-Pues nada, para eso estoy.- Me bajó la cremallera de la chaqueta y me la quitó. Me atrajo hasta su boca y me beso como si fuese el último beso.- Tom… que te descontrolas…-Le dije entre beso y beso.
-Me da igual. Ya te dije antes que no te ibas a separar de mí.-
-Tom para, amor. No voy a hacerlo aquí.- Le dije cogiéndole las manos que se metieron por debajo de mi camiseta.
-Pues vamos arriba.- Joder… que verde está este hoy.
-Que no Tom, que nos esperan en el garaje.- Se creerán que me he caído por la taza del váter.
-Hoy estas empeñada en cortarme el rollo, ¿Verdad?- Me dijo poniendo pucheritos.
-No Tom, lo que pasa esque no quiero hacerlo. Liarnos, vale, pero hacerlo no. Que te quede claro.- Tanto tiempo con esos tres pervertidos le está perjudicando.
-Vale… vamos al garaje…-Dijo pesadamente. Cogió sus cereales y se fue al garaje. Yo le seguí, y debo reconocer, que le estaba mirando el culo. Entramos en el garaje y todos estaban sentados en el sofá conversando y Rachel y Danny más bien se peleaban como niños pequeños.
-Cochino…- Dijo Raquel dándole una colleja a Danny.
-¡Uy lo que me ha dicho! Te vas a enterar.- Dijo Danny. La cogió de los pelos y la arrancó un mechón.
-¡Mira niño para ya!- ¡Que se matan!
-¡QUEREIS PARAR QUIETOS LOS DOS, COÑETE!- La sargento María en acción.
-¿Por qué os peleáis?- Preguntó Harry.
-¡No te importa!- Dijeron Danny y Rachel al unísono.
-¡Danny eres un cochino!- Y vuelve la canción…
-Y tu una furcia.- Bueno majo… alguno saldrá llorando hoy.
-Que te calles puton verbenero.- Uis… un golpe duro…
-No me da la gana, pescadora.-
-Zorron poligonero…- Enciendan motores…
-Y tu… y tu… y tu… eres tonta.- Dijo Danny. Alguna baba que otra habrá salido disparada…
-Y tu imbécil ¿Cómo puedes decir que Justin Timberlake no está bueno?- ¿Y por eso discuten? Que vivan las gilipolleces.
-Porque no lo está.- Hombre, el chico no está mal.
-¿Y tú que sabrás lo que es estar cañón?- Madre que mal le ha dejado… Rachel es experta en eso asique no sé cómo me sorprende…
-¿Me has mirado bien?- Dijo Danny pasándose la mano por su cuerpo.
-Demasiado bien…-
-¿Asique te gusto?- Dijo Danny levantando las cejas.
-Hum… no, no me gustas.- Oh, eso le ha tenido que romper el corazoncito.
-¿Seguro?-
-Que si pesado.- Dijo Rachel levantándose.
-¿A dónde vas?- Dijo Danny levantándose también.
-Al baño, ¿Qué pasa? ¿Qué me vas a perseguir hasta el baño también?- Pero que borde…
-No mujer, no.- Bueno chaval… ¡tíratela ya coño! Mente perversa de Alma al ataque. Menos mal que no me ha venido la perversidad cuando Tom y yo estábamos en la cocina que sino… le dejo sin aire. ¡Alma por dios esos pensamientos impuros!
QUE VIVAN LOS CHOCOPOPS ¡¡¡¡
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