Estábamos bailando a nuestro ritmo de pato mareado. Miré hacia el corro de los chicos, Tom me estaba mirando. Le miré con tristeza y el vino hacia mí.
-¿Quieres bailar conmigo?- Me preguntó tendiéndome la mano. Le miré y no sabía que responderle. Oí unos “si” por detrás pero no les hice caso.
-¿Podemos hablar fuera a solas?- Le dije. No le puedo hacer esto pero no tengo otra opción. Es demasiado bueno para mí.
-Claro, ¿Te ocurre algo?- Es tan dulce… tan guapo… no, Alma, me parece que vas a tener que dejar esto. Salimos fuera y nos sentamos en el bordillo de la acera.
-Tom… no puedo hacer esto.- Empecé. Sentí como algo dentro de mí se moría.
-¿Hacer el que?- No lo va a comprender, estoy segura.
-Esto. Eres demasiado bueno para mí… y te quiero como a nadie he querido nunca, pero no puedo estar a tu lado.- Las lagrimas se empezaron a amontonar en mis ojos.
-¿De qué hablas? Dios, esto no puede estar pasando… Alma, si alguien se debe de arrepentir de algo ese soy yo. Me voy a arrepentir el resto de mi vida si no consigo que te quedes a mi lado. Dios, le puedes decir a cualquiera de los chicos que cuales son mis sentimientos hacia ti y te dirán que no paro de pensar en ti. Tú me inspiras, tú eres lo más importante que me ha pasado en la vida y no te quiero perder. ¿Qué nos conocemos de hace unas horas? ¡Que más da! No me importa lo que piensen los demás.- No me pude aguantar y una lagrima recorrió mi rostro. Tom me la limpió con su dedo y me acarició muy suavemente.- Por favor, no llores. Verte llorar me mata.
-Tom…- ¿El estaba llorando también o me lo parece a mí?
-Alma… no quiero que te separes de mi y soy lo suficientemente bueno para ti.- No me puedo resistir a este encanto.
-Tom… ¿Puedo decirte algo?-
-Lo que quieras. Soy todo tuyo, princesa.- Se me derramaron mas lagrimas.
-Te quiero.- Me miró a mis llorosos ojos y me besó apasionadamente. Fue un beso dulce y largo. Cuando terminó me limpió las lágrimas y me apartó un mechón de la cara.
-Vamos a entrar, se estarán preguntando donde estamos.- Dijo levantándose y ayudándome a levantarme.
-Estás loco, ¿Cómo voy a entrar con estas pintas? Parece que me ha pisado una vaca.- Se me había corrido todo el rímel de los ojos por las lagrimas.
-Estas preciosa, no importa lo que piensen los demás.- Me tendió un clínex y me limpié los ojos quitándome toda la pintura. Me cogió de la mano y entramos como el que no quiere la cosa.
Rachel estaba bailando con Danny y ya habían llegado María y Harry. No había ni rastro de Amanda y Dougie. Nos acercamos a María y Harry que estaban hablando para preguntarles donde se habían metido esos dos.
-Bueno, pero mira quienes están aquí. Que Harry, ¿Ya te la has trincado?- Le di con todo el codo en las costillas a Tom por decir tal comentario. Que inmaduros pueden ser a veces los chicos.
-¿Qué?- Me dijo. Le miré con ojos acusadores y pidió perdón.
-Lo que quería decir Tom es que donde se han metido Amanda y Doug.- Mas claro agua.
-Pues estaban muy acaramelados y hace un rato que no vuelven así que… me imagino que… en fin tú ya me entiendes.- Me dijo María. Ay madre mía. Si lo sabía yo que estos dos acabarían en la cama.
-Bueno gracias por la información sin contenido pornográfico, aquí ahí menores delante.- Dijo Tom refiriéndose a mí.
-Me parece que todavía te tengo que enseñar más cosas, guapo.- Le dije sonriéndole. María se quedó con los ojos abiertos y Harry soltó un “ooh”.
-Ten cuidado Tom que esta te quita la ropa a mordiscos.- Dijo Harry. Que cabron es.
-Mas quisiera este que yo le hiciese eso.- Le dije. Me llevé a Tom más lejos y comenzamos a bailar. Había música lenta y se veían a los profesores frikis bailando como tontos. Ay señor como está la gente…
-¿Y que mas me quieres enseñar?- Me dijo Tom con tono seductor. No si al final este me va a sacar las casillas.
-No me tientes anda, no me tientes…- Este quiere marcha.
-¿Y qué pasa si te tiento?- Bueno majo…
-Pues que lo pasaras mal… ¿No querrás eso verdad?- Señoras y señores, esto es lo que me pasa mi por las noches. ¡Demos un gran aplauso a la parte salidorra y porno de Alma!
-Puede que si… si me lo quieres enseñar…- Madre mía que salido está este…
-Tom, ¿Qué te has fumado?- Algo seguro.
-¡Yo no me he fumado nada! Lo que pasa es que tú eres una mal pensada.- En eso tiene razón.
-Jajajaja, entonces te gustan las mal pensadas.- Le dije acercándome cada vez mas.
-Bueno, es que tu eres especial.- Oh que bonito… Me acerqué y rocé mis labios con los suyos y me aparté.
-Y tu espacial jajajaja.- Siempre he querido decir eso. Que tontolai que estoy. Le volví a besar y puse cara rara.
-¿Qué pasa que no te gustan mis labios?- Joder, estaría todo el dia dale que te pego con tus labios hijo mío.
-Pues claro que me gustan lo que pasa es que nunca había probado algo tan rico.- Me cogió de la cintura y me llevó hasta el.
-Ya decía yo…- Me miraba fijamente como si me quisiese matar.
-¿Me vas a violar?- Es que como me tiene tan apretada a él…
-Puede ser… te veo cansada, si quieres te llevo a casa.- Algo cansada sí que me sentía.
-Pero si acabamos de llegar, ¿Qué hora es?- Que raro, hoy no llevo el reloj.
-Las doce y cuarto de la mañana… y mañana tenemos clase.- Joder, mañana otra vez a clase… hoy el primer dia y ya estaba hasta los mismísimos.
-Puf… creo que sí que me voy a ir ya a casa.- Y no, no soy una monja pero es que me cuesta mucho levantarme por las mañanas.
-Te acerco yo en coche.- Nos acercamos donde estaban Rachel y Danny bailando.- Dann, tío, ¿Me das las llaves del coche? La voy a llevar ya a casa.- ¿Pero este sabe conducir?
-Aquí tienes.- Se las tendió en la mano.- A ver qué hacemos machote… que no te quiero ver con hijos a esta edad, tu ya me entiendes.- La madre que los trajo… mas verdes no pueden llegar a ser.
-Anda y vete a refrescarte un poco que no riges bien de la cabeza. Cuídale Rachel. Nos vamos, Adiós chicos.- Se despidió Tom.
-Mañana quiero que me lo cuentes todo lo que está pasando entre vosotros dos, ¿entendido?- Me dijo Rachel en el oído. La agente R en acción.
-Si, mañana te lo cuento.- Que se lo cree ella. Nos fuimos los dos de la mano al coche negro aparcado en primera fila. Tom me abrió la puerta y me hizo uno de sus guiños de ojos.
-Por dios, no me guiñes el ojo porque me dan ganas de comerte a besos.- Le dije. La verdad por delante.
-Pues lo haré más a menudo.- Se metió en el sitio del conductor y arrancó. Me fijé que la radio tenía entrada de USB. Busque en mi bolso el MP3 y lo conecté. Siempre llevo mi MP3 conmigo. No puedo vivir sin música.
-¿Te importa que ponga música?- Le dije antes de reproducir el sonido.
-Claro que no.- Me dijo. Pulsé el play y la primera canción que salió fue la de 5 Colours In Her Hair.
-Me encanta esta canción. Y madre mía como cantan los de McFly…- Le dije alzando las cejas.
-Jajajaja pues a mí me gustaría oírte cantar… me han dicho que tocas el bajo… y que hoy has cantado en la clase de música… ¿Cuándo podré oírte?- ¡Es verdad! ¡I’ll Be Ok!
- Cuando tenga mi bajo a mano jajajaja.-
-He pensado que podríamos ir a mi casa a por la ropa que te dejaste. Seguro que la echas de menos.- Pues no es que la eche mucho en falta…
-Bueno vale, como quieras.- Puso el intermitente y se metió por la calle que daba a su casa. Abrió la puerta del garaje y entró.
-Pues ya hemos llegado.- ¡Menudo garaje! Aunque no lo parece, parece un estudio de grabación.
-Y yo decía que el salón era grande…- Creo que es más grande el garaje.
-Ya… Bueno, ven anda que no podrás ni andar con esos tacones.- ¡Pues hijo, haberlo dicho antes porque me duelen los pies!
-No son tan grandes.- Fue hasta mí y me cogió.- ¡Tom, bájame ahora mismo!
-¡Oblígame!- Este hoy lleva. Para no oírle más no dije nada y me callé. Subimos hasta su habitación y me dejó sentada en la cama. Abrió el armario y me dio mi ropa.- Aquí tienes.
-Gracias.- Dije enfurruñada.
-Venga, no te enfades. ¿A que no te ha pasado nada por subir de otra manera las escaleras?- La verdad es que no he tenido que esforzarme nada para subir jajajaja. Me le quedé mirando un buen rato y me levanté.
-Sayonara baby…-Le dije como si fuese un robot y apuntando con mi mano como si fuese una pistola. El levantó las manos.- Que infantil eres…- Vino hacia mí y me cogió de la cintura.
-Claro, claro.- Me atrajo hacia él y me besó despacio.
-Te quiero.- Le dije entre beso y beso.
-Y yo a ti.- Nos besamos apasionadamente. El me quitó los tirantes del vestido y yo la camisa. Nos caímos encima de la cama. Me quitó todo el vestido y lo tiró. Lo mismo hice yo con sus pantalones. Sus labios bajaron por mi cuello y volvieron a subir. Nos sumimos en nuestros besos y lo que importaba ahora era que existíamos solo él y yo.
DIOSSSSSSS DIOSSSSSSSSS DIOSSSSSSSSSSS DIOSSSSSSSSS DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!! AMO EL FINAL!!!!!! COJONESSSSSSS
ResponderEliminarjajaja graciaas!! xDDDD
ResponderEliminaraplusos aplasuos ¡¡ ajaj ESPACIAL ¡¡¡¡ XD jaja bss , me encanta ¡¡
ResponderEliminar