Salimos de aquel sitio y fuimos hasta donde estaban todos los alumnos.
-Vale, creo que no sospechan de nosotros.- Dijo Danny. No sospechan de momento…
-Ya, ¿Y cómo explicas la cosa gorda que viene hacia nosotros?- Dijo Harry. Todos miramos hacia donde miraba él y vimos al director acercándose hacia nosotros.
-Tranquilos, y dejadme hablar a mi.- Dijo Dougie. Bueno si, el más indicado para hablar.
-Jones, Poynter, Fletcher, Judd, Evans, Montoya, San Pedro, Estivenson… ¿Donde se habían metido ustedes?- Nos han calado.
-Pues nada, señor, nos habíamos perdido con tanto jaleo…- Dijo Dougie.
-Bueno, no os valláis de aquí.- Y se fue. Fiu, por poco.
-Doug, cielo. ¡Por una vez piensas!- Dijo Amanda. La verdad es que es la primera cosa buena que oído salir de su boca.
-Bueno, ya me lo dirás esta noche…- ¡Ay madre mía!
-¡Cochino!- Le solté a Dougie en toda la cara.
-¿Y por qué esta noche?- Dijo María.
-Pues porque esta noche os vais a venir a nuestra casa a ver los premios británicos.- Dijo Dougie. ¿Premios Británicos? Es como si me estuviesen hablando en chino.
-¿Qué es eso?- Dijo Amanda.
-Son los premios a los mejores grupos de música británica y a los mejores videoclips.- Explicó Rachel.- No se cada cuanto lo hacen pero siempre que los hay nos vamos a la casa de estos mendas.
-Exactamente asique traeros todas ropa de pijama y eso.- Dijo Tom. Bueno la que se va a liar… no quiero ni imaginármelo.
-Ejem, Ejem. Atención a todos los estudiantes, se cancelan las clases durante tres días para analizar con detenimiento todo lo que ha pasado. En este instituto no suele sonar la alarma así como así. Cuando encontremos al culpable o a los culpables se tomaran medidas al respecto. Buenas tardes a todos y salgan con cuidado y sin armar jaleo.- ¿Tres días sin clases? ¡Yujuu! Salimos todos corriendo a fuera y nos dirigimos hasta el aparcamiento de coches donde siempre nos encontrábamos a la salida de las clases.
-Bueno, quedamos en nuestra casa a las cinco y media ¿Vale?- Dijo Harry. Fue hasta María y le dio un beso de despedida. Ay madre mía como tiene que besar ese hombre…
-Te echaré de menos, enano.- Dijo Amanda pasando los brazos alrededor del cuello de Doug.
-Y yo a ti también, enana.- Dijo Dougie pasando sus brazos alrededor de la cintura de Amanda. Aproximaron sus labios y empezaron a morrease ahí delante de todos. Estos no tienen vergüenza alguna…
-¿Y de mi no te despides?- Dijo Tom tapándome los ojos con sus manos.
-No te voy a besar aquí delante de todos.- Le dije. Me da vergüenza, yo no soy como Amanda, que vamos, Doug la va a dejar seca.
-Bueno, vale. Esta te la paso por hoy.- Le di un beso en la mejilla y se puso colorado.
Danny y Rachel se despidieron como dos amigos cuando tiran uno por un lado y el otro por otro.
Amanda y yo nos fuimos a casa a comer y a darles de comer a los perros porque pobrecillos tienen que tener un hambre… Vinieron a nosotras con el cuenco entre los dientes. Cogimos los sacos de la comida y una botella de agua y se las pusimos en cuencos.
-Vale, ¿Qué vamos a comer nosotras?- Dijo Amanda relamiéndose.
-Pues no lo sé… estaba pensando en llamar a un restaurante chino.- Me encanta la comida china pero no sé si aquí existe eso.
-No, si te parece no existe. Tampoco son tan retrasados.- Dijo Amanda poniendo cara de flipe.
-Ay ya lo sé payasa.- Le dije metiéndome dentro de la cocina.
-Era solo un comentario.- Si, ya, solo un comentario…
-Bueno, que paso de llamar a un chino porque no tengo ni idea de cómo es el numero asique te conformaras con lo que haya por casa.- Me puse a rebuscar en los armarios y encontré un sobre de pasta. Lo cogí, busque una cazuela donde cocerlo y lo puse en el fuego.- Ale, ya tenemos lo que comer.
-Alma y sus soluciones para todo…- Dijo Amanda de morros. Se fue y se puso a ver la televisión. Sentí una vibración en mi móvil.
-¿Si?- Dije al contestar.
-Cariñin, ¿Qué tal todo?- Valla hombre, la desaparecida en Glasgow.
-Muy bien mama… y no me llames Cariñin que ya sabes que me pone de los nervios.- Que manía tiene coño.
-Bueno, bueno. ¿Entonces estáis bien no?- Ay que ver lo pesada que son las madres algunas veces.
-Si, mama y dile a Susana que Amanda esta genial también. Nos vamos a poner a comer en breves asique…- Si, vamos a comer la pasta que se me está chamuscando.
-¿Qué vais a comer?- Dijo mi madre. Como se nota que se aburre.
-Pues he encontrado un sobre de pasta para las dos.- Haber si da para las dos…
-Bueno, no ensucies mucho, ¿vale? Besos. Adiós.- Y colgó sin dejarme responderla.
-¡AMANDA!- Le grité para que se enterase bien. Dios que niña, cuando se vicia a la tele no hay quien la quite de ahí.
-¡¿QUE QUIERES?!- Me dijo apagando la televisión.
-Que pongas la mesa maja que yo estoy un poco ocupada.- Si no se lo digo yo, no lo hace.
-Vale.- Dijo. Vino cogió el mantel, los cubiertos, los vasos y la Fanta de naranja y se sentó en una de las sillas a esperar la comida. Serví los platos y nos pusimos a comer.
-¿Qué te vas a llevar a su casa?- Me preguntó después de un buen rato en silencio.
-Pues el pijama y las cosas de aseo.- Le dije. Coño, es de lógica.
-Ah vale… - Dijo Amanda sarcásticamente.
-Tú no te cortas con Dougie, maja.- Le dije recordando la escena do hoy en el aparcamiento del instituto.
-Es el que me lleva al lado oscuro. ¿Y tú y Tom qué? Que vergonzosos sois…- Dijo. Pues sí, esque no me voy a poner a marrearme ahí delante de toda la multitud.
-Ya… esque no somos como vosotros que os metéis la lengua hasta la garganta.- ¿Pues si que tienen que tener las lenguas largas no?
-Bueno, dejemos el tema.- Terminamos de comer, lavamos los platos y nos fuimos a recoger todo. Metimos en la mochila lo esencial y también los iPods. Nos sobraba tiempo asique me puse en el Messenger. Estaban conectados Rachel, Tom, Dougie, Danny y Amanda. Nada más entrar me salieron dos ventanitas abajo. Tom y Rachel. Abrí primero la de Rachel
Rachel: ¡Alma!
Alma: ¡Rachel!
Rachel: Que os traigáis los instrumentos.
Y se desconectó. Abrí la de Tom.
Tom: Si no te veo es como si no respirara
Alma: Tom que me pongo roja no me digas eso
Tom: Vale, princesa. Pero esta noche no me vas a quitar de encima.
Alma: Vale, lo que tu digas. Vamos a sacar a los perros y ahora vamos
Tom: Vale, no tardéis que Doug está ansioso.
Alma: Jajajaja vale guapo. Te quiero.
Tom: Yo también a ti.
Desconecté el Messenger y apagué el ordenador. Recogimos las cosas y los instrumentos. Yo me llevé el bajo azul de luces y ella la guitarra marrón. Dejamos todo en el descansillo y fuimos a pasear a los perros. Amanda fue a atar a Casper pero el muy jodio se escapó. Estuvo media hora para intentarle coger otra vez y yo descojonándome viva. Terminamos de la odisea de sacar a los perros y nos fuimos a la casa de los chicos.
mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas mas QUIERO MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS
ResponderEliminarjaajajajaja!!!!
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