-Me extraña mucho que nos hayan invitado solo para ver los premios.- Dijo Amanda. Ay por dios que mal pensada es… Estábamos andando hacia la casa de los chicos y para entretenernos un rato, nos pusimos a hablar de los extraños planes que estaban planeando los chicos a nuestra llegada. Algo tienen que estar tramando de eso estoy segura. Vamos a desmantelar a la mafia italiana.
Llegamos a su casa y llamamos al timbre. Sin respuesta.
-Estos se han pirado por ahí y nos han dejado solas.- Le dije a Amanda. Que rabia me entra cuando me dejan sola.
-Que no mujer, que estos están cada uno en su habitación con la música puesta y no se enteran.- Dijo Amanda. Oímos un coche parar detrás de nosotras. Era un taxi. De el salieron María y Rachel.
-¡Chicas!- Dijo gritando Rachel a grito pelado.
-¡Hola!- Dijimos las dos a la vez. Para alboroto, ellas.
-¿Qué hacéis aquí paradas?- Dijo María descargando del taxi su batería. Menos mal que era un taxi monovolumen que sino… poco le iba a caber ahí algo.
-Pues que o no nos oyen o no hay nadie en casa.- Dije dejando las cosas en el suelo. Ya empezaban a pesar.
-Quita que esto lo arreglo yo.- Dijo Rachel quitándonos del medio de la puerta.- ¡DANIEL ALAN DAVID JONES, O NOS ABRES O CORTO CABEZAS!- Se puso a aporrear a la puerta. Una ventana se abrió y se asomo la cabeza de Danny. Que cara de sueño…
-Y yo preguntándome quien coño era… no sé ni para que me pregunto a mi mismo.- Cerró la ventana y al rato nos abrió la puerta.
-Ale, pasad. Cada uno está en su habitación durmiendo menos yo ya que la señorita Rachel me ha despertado de un profundo sueño.- Dijo mirando con cara de sueño a Rachel.
-Que sí, que no me mires así que me da grima.- Dijo Rachel revolviéndole el pelo.
-¡Ay que me lo des alisas! Y me ha costado mucho.- Si te digo la verdad, esta es la primera vez que oigo que un tío se alisa el pelo como las chicas… que yo conozca, la primera vez.
-Bueno, vamos a dejar los instrumentos en el garaje.- Dijo María.- Danny, ya que estas, me podrías ayudar a llevar la batería hasta allí.
-¿Y por qué no usas la de Harry?- Dijo Danny ¿Están pensando hoy todos más que nunca o me lo parece a mí? Tienen fiebre…
-Porque a él no le gustaría que tocasen su dulce instrumento como a mí no me gusta que manos ajenas lo toquen.- Dijo María. María trata a los instrumentos con mucho cariño.
Cogimos las cosas y nos las bajamos al garaje. Habían quitado los coches, seguramente porque Rachel les habría dicho que íbamos a tocar algo.
-Vale, ¿Y los amplificadores?- Les pregunté a las demás. Sin amplificadores poco vamos a hacer.
-Pues en sus habitaciones pero están durmiendo…- Dijo María. Uy pobre, no quiere molestar a su Harry…
-Ey, aquí hay dos.- Dijo Rachel.- El problema es que están dormidos.
-Bueno, pues se les despierta. Mira tú qué problema.- Dijo Amanda saliendo del garaje y subiendo por las escaleras. Llegó hasta la puerta cerrada de la habitación de Dougie. La abrió con cuidado y se inmersó en la oscuridad del cuarto. En la cama se veía un bulto entre las sabanas. Fue hasta el, se metió en la cama y se abrazó a él. Dougie se movió, se giró y abrió los ojos.
-Amanda… ¿Qué haces aquí?- Preguntó con voz adormilada.
-Despertarte, dormilón…- Dijo Amanda acariciando el pecho desnudo de Dougie.
-Que maja… como te gusta despertarme de mis sueños adorables.- Dijo cerrando los ojos.
-A saber con quién soñabas…- Dijo Amanda pasando sus dedos por sus labios.
-Amanda… no me tientes que al final me vas a poner cachondo y con el perdón por la palabra.- Dougie pasó sus brazos por la cintura de Amanda y la atrajo a él. Se acercaron más y más hasta rozar sus labios.
-Venga, ya. Que nos están esperando abajo. Por cierto me tengo que bajar un amplificador.- Dijo Amanda saliendo de la cama y subiendo las persianas.
-Tócate un cojon… todo el sol en la cara… bien pensado.- Doug se tapó los ojos con las palmas de las manos.
-Primero, yo no tengo. Segundo esto parece una cueva y tu el murciélago asique venga, saliendo de aquí. Huele a choto majo.- Amanda cogió el amplificador más pequeño que encontró y salió por la puerta.
Mientras Danny y Rachel estaba sentados en el sofá que había en el garaje y yo y maría contemplando sus conversaciones para mayores de dieciocho años. Estos chicos no tienen vergüenza.
-Bueno, como veo que Amanda no vuelve, me voy a la cocina a por unos cacharros y unos utensilios para aporrearlos.- Dijo María. Bueno… pobre Harry. Se fue hasta la cocina, cogió una cacerola y una cuchara de metal y se dirigió hasta la habitación de Harry. Subió las escaleras. Por el camino bajaba Amanda.
-Mas vagos y no nacen.- Comentó al bajar.
-Jajajaja.- Se rió María. Llegó hasta la puerta de Harry y la abrió. En la habitación había una oscuridad media. Puso en posición de tambor la cacerola y se puso a aporrearla con la cuchara de metal.
-¡VAMOS HARRY QUE ESTA AHÍ A BAJO UN FERRARI CON TU NOMBRE!- Gritó María. Harry se levantó corriendo y salió hasta el descansillo. Luego se dio cuenta de que era mentira y volvió a dentro de la habitación.
-Que cabrona eres… lo mismo te aré yo cuando estés dormida y te acordaras de este dia.- Dijo empezándose a vestir. Estaba en calzoncillos.
Y Rachel y Danny a lo suyo con su conversación con triple equis. Qué bonito para las edades pequeñas. Amanda entró por la puerta.
-Ala, ya tenemos el amplificador que nos faltaba… ¿Tu no has ido a despertar a Tom?- Dijo Amanda conectando al enchufe el amplificador.
-No, no me apetecía molestarle…- Le dije mirando al suelo. A mí no me gustaría que me despertaran en medio de mis sueños.
-Bueno, vale pero seguro que con el sonido se despierta.- Cogimos yo el bajo y ella la guitarra y los conectamos con el cable Jack en el amplificador.
-Vamos Rachel, coge la guitarra y la partitura.- Le dije a Rachel. Se levantó y se puso la guitarra.
-Listo.- Dijo conectándola. María fue corriendo hasta la batería.
-Yo también estoy lista.- Dijo María. Y todas empezamos a tocar I’ll be ok.
te he dicho alguna vez que amo tu fic?*-*
ResponderEliminares increible, tienes que seguirla :)
jajjaajja oido cocinaa!! xDD
ResponderEliminarme encanta la historia ¡¡¡ es genail , x fa siguela prnto ¡¡¡¡¡ q no puedo esperar ¡¡
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